Por qué la victoria del centroderecha en Italia es importante para todo Occidente

27.06.2017

Después de las distintas derrotas de los movimientos populistas por toda Europa, los grupos de presión izquierdistas y neoliberales respiraron. Por un momento, parecía que la victoria de Trump en EE.UU. y el BREXIT no eran más que una excepción a la regla: la globalización y la unificación son inevitables. Los pobres resultados del Frente Nacional en Francia, las derrotas de Geert Wilders en Holanda y de Norbert Hofer en Austria, calmaron a las elites globalistas y les dieron tiempo para reagruparse. Pero las recientes elecciones municipales en Italia indican claramente que el populismo y el giro a la derecha están aquí para quedarse.

Victoria de los conservadores

Dieciséis de las 25 localidades más importantes votaron por los alcaldes de centro-derecha. Han triplicado el resultado en comparación con la anterior convocatoria electoral e incluso lograron ganar en Génova, un importante puerto marítimo que ha estado dominado por los izquierdistas. El éxito de la amplia coalición se basa en una mezcla equilibrada de euroescépticos y nacionalistas consistentes por un lado, como la Lega Nord de Matteo Salvini, los Hermanos de Italia y el Movimiento Nacional para la Soberanía, y por el otro lado las fuerzas moderadas pero conservadoras dominadas por Silvio Berlusconi y su Forza Italia. Juntos lograron empujar a los neoliberales, izquierdistas y globalistas a la periferia de la actual arena política.

Los italianos han tenido suficiente

La razón principal del éxito de los conservadores en las recientes elecciones es la seguridad y las cuestiones migratorias. Cada año más y más inmigrantes entran en Europa procedentes tanto de África como de Oriente Medio. Las autoridades locales y los activistas en algunas regiones ya dicen que la escala del problema puede describirse como una invasión incontrolada. Los gobiernos pro-UE ejecutan el paradigma liberal de la elaboración de normas, los medios de comunicación están controlados por los principales grupos de influencia, lo que eventualmente conduce a una protesta encubierta entre la gente en todo el país. Este profundo descontento dio una gran oportunidad a los populistas que usaron la retórica identitaria y patriótica como el núcleo de su programa político.

El factor cristiano

La migración desde regiones principalmente musulmanas es percibida por la mayoría de los europeos como una invasión agresiva, así como un desafío civilizacional y religioso. Algunos observadores y expertos indican que el éxito de los movimientos populistas y anti-liberales a menudo depende del porcentaje de cristianos en los países. Por ejemplo, menos de la mitad de los ciudadanos actuales de los Países Bajos se identifican como cristianos, donde el Partido Eurocéptico de la Libertad perdió durante las últimas elecciones parlamentarias. Francia está mostrando una disminución constante en este número, así como Austria - ambos países no han logrado llevar populistas y patriotas al poder. Italia, por el contrario, conserva una de las tasas más altas de Europa, con más del 85% de las personas que se defienen cristianas. La identidad religiosa sigue siendo crucial cuando se trata de defender la identidad del pueblo y la soberanía del Estado.