Terroristas pro-estadounidenses se entregan a las autoridades armenias

31.07.2016

El grupo de extremistas armados que tomaron el edificio de la comisaría de policía en Ereván, la capital de Armenia, se entregó ayer a las autoridades. Veinte terroristas entregaron las armas después de dos semanas de confrontación armada. A lo largo de este enfrentamiento, los terroristas han matado a dos policías.

La revuelta pro-estadounidense

Los terroristas han pedido a sus seguidores continuar con las protestas en Ereván y otras ciudades del país. Las manifestaciones en apoyo de los extremistas son organizadas por la oposición pro-estadounidense que tiene vínculos con la coalición "Nueva Armenia" del ex canciller Raffi Hovannisian, y el partido del Congreso Nacional Armenio, del ex presidente Levon Ter-Petrosian. Los terroristas pertenecen a la organización radical de la oposición  "Fundadores del Parlamento" de Zhirayr Sefilian, un comandante y veterano de la guerra de Karabaj. Esta estructura también forma parte de la coalición "Nueva Armenia". Su demanda principal era un cambio de poder en el país y la liberación de  Sefilyan, que anteriormente fue detenido por las autoridades.

La naturaleza de la accion anti-rusa

El ataque terrorista en Armenia coincidió con el intento de golpe de Estado en Turquía, de carácter pro-estadounidense. Los manifestantes armenios han utilizando consignas abiertamente anti-rusas, como también propaganda y "rumores" anti-rusos, los mismos que se usaron en el "Maidán" ucraniano en el 2014. En particular, fue propagada información falsa acerca de la presencia de "francotiradores rusos" y de una unidad rusa de operaciones especiales, el  Grupo Alfa, que supuestamente estaban del lado de las fuerzas del gobierno. Los nacionalistas han incitado sentimientos revanchistas entre la población pidiendo la reanudación de la guerra en Karabaj. La interrupción del plan de paz de Rusia y la incitación de una guerra regional a gran escala con Rusia y Turquía estarían de hecho en la agenda del programa de la oposición si llegara al poder.

A pesar del fin de la confrontación armada, las protestas callejeras pueden tambalear la situación en Armenia, por lo cual, el peligro de desestabilización del pais persiste.