AMLO asusta a los inversores extranjeros, dice WSJ

16.01.2019

The Wall Street Journal es el primer medio informativo que pone a disposición del público el talante de los inversores privados extranjeros que eventualmente invertirían en el ramo energético mexicano. WSJ pasa por alto la intención del gobierno federal mexicano de dar seguridad a esas inversiones demostrando que las amenazas criminales pueden ser en cualquier momento sometidas. Las importaciones de gasolina de EEUU no son el fundamental objetivo de la aspiración dominante anglosajona, sino sólo una argucia en espera de la definición.

Y la definición mexicana no debe prolongar su tiempo de espera. Las fuentes de energía y la asociación mexicana para asuntos de seguridad hemisférica, léase de EEUU, son las piezas clave de la relación bilateral méxico - estadounidense. La espera no puede ni debe extenderse porque daría la idea de que México es un país sin rumbo y sin dirigente.

Se estaría entonces ante el peligroso escenario del que los geopolíticos europeos reunidos en Grenoble en 2011 dieron la opinión de que la intervención militar de Estados Unidos en México no tardaría en ser necesaria. Veamos el análisis de la nota de WSJ:

El gobierno, según el WSJ:
Fuente: Expansión
13.01.19

El gobierno mexicano disminuyó considerablemente las importaciones de gasolina de Estados Unidos desde el 1 de diciembre, cuando asumió Andrés Manuel López Obrador como presidente, informó este viernes The Wall Street Journal en medio del plan para combatir el robo de combustible y que ha causado problemas en su distribución.

El medio especializado se basa en la firma de investigación ClipperData, que estima que las importaciones de gasolina desde la costa del Golfo de Estados Unidos han promediado los 350 mil barriles por día bajo el mandato de López Obrador, una baja de 28% respecto a diciembre de 2017 y enero de 2018.

The Wall Street Journal expone que la disminución es producto de menores solicitudes de gasolina estadounidense y la congestión en las terminales de combustible de la costa del Golfo de México, donde al menos 15 buques cisterna esperon varios días para descargar millones de barriles de gasolinas, según analistas de la industria.

Crimen organizado y retraso de las inversiones energéticas

Territorio durante largo tiempo bajo el dominio de Cártel del Golfo, fundado por Juan N. Guerra, protegido cuidadosamente por el gobierno de Miguel de la Madrid (gobierno montado sobre un trípode de "seguridad" formado por la secretaría de Gobernación de Manuel Bartlett; de la Procuraduría General de la República que en el gobierno Salinas de Gortari fue puesto en manos del hampón veracruzano Ignacio "Morrales" Lechuga y algunos altos cargos civiles y militares.

Muy pronto contó esta entidad criminal con la competencia de los Zetas enmascarados, y entrenados previamente como tropas especiales del ejército de tierra. Esto en la época en que gobernó a México Ernesto Zedillo, privatizador de los ferrocarriles y legitimador de la extrema derecha corrupta denominada el yunque. Y en fecha más reciente ambas agrupaciones delictivas han tenido que competir con el recién llegado Cártel Jalisco Nueva Generación que ha estado bajo el patrocinio de un partido político nacional dirigido por veracruzanos.

La Guardia nacional es esencial para la seguridad de la soberanía con la Ley de seguridad Interior

Pérdida de tiempo y ociosidad absoluta en planteamientos de expertos de mala calidad se han expresado contra la formación de la Guardia nacional, que no es más que un nombre que convencionalmente se aplica en México para designar, como lo "explicó" a medias la secretaria de Gobernación Olga Sánchez Cordero, a la gendarmería nacional que no se atreve a decir su nombre. Y esta gendarmería para ser tal requiere, necesariamente, del control simultáneo de la secretaría de Gobernación (Interior) y de la Defensa. A diferencia de una policía federal que sólo dependería del ramo del Interior.

Se han dado pasos fundamentales para poner en actividad esa gendarmería que no se atreve a decir su nombre pero que no tardará en dar demostraciones de su labor esencial en favor de la soberanía nacional. El crimen organizado está formado por organizaciones ilegales más o menos visibles como los cárteles y más o menos secretas como las mafias. Se requiere que a toda velocidad la nueva policía federal sea capacitada en el reconocimiento de todo tipo de hibridaciones que se reproducen con el papel de distintas variables criminales. Estas variables escapan de la comprensión de la clase política, pero no debe pasar por alto su dominio por la policía para poner a salvo a la nación. Una fina labor de inteligencia es indispensable para hacer de nuestra policía un caso excepcional en la historia nacional.