COVID-19: el comienzo de la gran reconstrucción

30.12.2020

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

Durante los últimos meses de este año, se ha asumido de forma cada vez más reiterativa que este encierro, que es llamado en ingles lockdown (el cierre de las empresas, el aislamiento entre la gente, el cierre de los países), no va a terminar pronto.

Tanto la OMS como los gobiernos de algunos Estados les han ofrecido a los individuos la posibilidad de estar en "celdas de detención temporal por su propia seguridad". Sin embargo, semejante actitud puede haber llegado para quedarse. Las sospechas con respecto a este problema han sido reforzadas por las declaraciones de Klaus Schwab, el fundador y líder permanente del Foro Económico Mundial (WEF) (1), que es celebrado anualmente (casi siempre durante enero) en la ciudad suiza de Davos. Sin embargo, este enero que viene, la reunión presencial en Davos no será hecha allí y, por el contrario, ha sido pospuesta para llevarse a cabo en Singapur entre el 13 y el 16 de mayo del 2021. El año que viene, Klaus Schwab estará celebrando el cincuentavo aniversario del Foro Económico Mundial (que originalmente era conocido como el Simposio de la Administración de Europa).

Schwab es un economista y profesor de la Universidad de Ginebra. También es profesor honorario de muchas universidades al igual que miembro del consejo administrativo y consejero de gestión en muchas empresas. Es participante regular de las reuniones del Club Bilderberg (2) e incluso fue miembro de su comité directivo.

Durante la conferencia virtual del WEF en mayo del 2020, Klaus Schwab, junto con el príncipe Carlos (hijo de la reina Isabel II), fueron los que acuñaron el término The Great Reset (el gran reinicio, la Gran Reconstrucción), que en pocas palabras significa lo siguiente: el mundo capitalista atraviesa una crisis muy grave y es necesario rehacer el capitalismo (el príncipe Carlos lo llama un "capitalismo responsable"). El bloqueo provocado por la pandemia del coronavirus esta abriendo una posibilidad única en la historia para esta reconstrucción, pero semejante reconstrucción no puede hacerse de forma acelerada, por lo que la situación de bloqueo deberá extenderse mucho más.

A principios de junio del 2020, apareció en el sitio web del WEF una página con el título: The Great Reset. Este tema de repente encontró un fuerte coro proveniente de muchas latitudes, al que se unieron Joe Biden, Boris Johnson y Justin Trudeau. Tras un discurso de Trudeau sobre este tema, el diputado conservador canadiense, Pierre Poilievre, presentó una petición, en noviembre, pidiendo "detener el gran reinicio". Su petición fue capaz de recolectar unas 80.000 firmas en menos de 72 horas (3).

En Estados Unidos, Gran Bretaña y Europa continental han surgido muchos opositores a la “gran reconstrucción”. Entre los que apoyan este proyecto se encuentran Klaus Schwab, el príncipe Carlos, Justin Trudeau, Joe Biden, Boris Johnson y otros, además de los gigantes de las TI de Silicon Valley (4): Amazon, Apple, Google, Facebook y Microsoft, que se han unido al grupo de los que activamente están a favor estas ideas. En noviembre, The New York Times tildó a los opositores del The Great Reset los partidarios de una "teoría conspirativa" (5), lo cual es realmente una tontería, ya que los verdaderos conspiradores son más bien aquellos que se posicionan a favor del The Great Reset, aunque ellos lo hacen abiertamente.

Todo esto me recuerda a The Open Conspiracy de HG Wells, que fue escrita en 1928 (6). “La Gran Reconstrucción” es una conspiración abierta (7). 

Klaus Schwab tiene la edad de 83 años, pero sigue bastante activo. En julio del 2020 publicó su libro Covid-19: The Great Reset, que coescribió junto con Thierry Malleret, quien se considera a sí mismo como parte de la izquierda futurista. El libro de ambos será publicado en alemán, francés, español, japonés, chino y coreano al finalizar el 2020. 

Las principales ideas de este libro acerca de la "Gran Reconstrucción" ya causan controversias:

En primer lugar, se dice que la pandemia del COVID-19 debe ser asumida como "una crisis que nos da una oportunidad única". Es a través de esta posibilidad que se ha abierto el medio por el cual la humanidad debe avanzar hacia el futuro. ¡No existirá un retorno al pasado! “Muchos se preguntan: ¿cuándo volveremos a nuestras vidas normales? La respuesta es: jamás. La historia será dividida en dos: antes y después del coronavirus".

En segundo lugar, este "futuro brillante" será un mundo donde serán borradas las diferencias entre los países ricos y pobres, también serán abolidas las fronteras entre los distintos Estados. Será creado un único Estado que será dirigido por un gobierno planetario: "La creación de un gobierno mundial es el principal problema que se ha de abordar". Además de esto, Schwab escribe: “Con la imposición de este encierro, ha aumentado nuestro apego hacia nuestros seres queridos y eso nos ha llevado a valorar mucho más a quienes amamos como son nuestros familiares y amigos. Pero la principal desventaja de todo esto es el resurgimiento de los sentimientos patrióticos y nacionales que van de la mano de creencias religiosas oscurantistas y el fortalecimiento de los lazos étnicos. Todo esto resulta en una mezcla tóxica que hace surgir lo peor de nuestra naturaleza...”. Schwab deja claro que será declarada la guerra a todas “las creencias religiosas oscurantistas y a al fortalecimiento de los lazos étnicos”.

En tercer lugar, la economía de este Un mundo feliz será gestionada principalmente por los grandes monopolios. La propiedad privada terminará por marchitarse y en su lugar surgirá una "economía de la utilidad", "una economía participativa" (Schwab y los demás evitan cuidadosamente el uso de la palabra "socialismo"). No existirá el efectivo y será impuesto en todos lados las monedas digitales.

En cuarto lugar, se producirá una transición a la energía "verde", la cual reemplazará a la energía basada en los hidrocarburos. Serán impuestos límites al consumo del agua, la electricidad y también a algunos tipos de productos "ambientalmente peligrosos" (como, por ejemplo, la carne) o a los productos industriales (como, por ejemplo, los automóviles). Y el modo más radical para reducir la carga sobre nuestro medio ambiente natural será la reducción del crecimiento demográfico o incluso la reducción de la población misma: "Cuanto mayor sea nuestro crecimiento demográfico... mayores serán los riesgos de que surjan nuevas pandemias".

En quinto lugar, se acelerará la robotización de todas las esferas de la economía y la vida pública. El libro de "La Gran Reconstrucción" dice en varios lugares que se producirán recortes en los puestos de trabajo de manera drástica: "Para el 2035 serán automatizados el 86% de los puestos de trabajo en los restaurantes, el 75% de los puestos de trabajo comerciales y el 59% de las industrias del entretenimiento". "El 75% de los restaurantes sufrirán la quiebra debido al cierre y como consecuencia de la introducción de medidas de distanciamiento social". "Ninguna industria o negocio podrá continuar sin verse afectado de alguna manera". Debido a esto, se plantea la necesidad de introducir una renta básica universal (RBU) para todos aquellos que terminen siendo reemplazados por los robots, pero esta renta solo será dada a las personas que hayan recibido la vacuna.

En sexto lugar, se plantea la necesidad de digitalizar todas las esferas de la economía y la sociedad. Serán creados sistemas mucho más eficaces que permitan monitorear el comportamiento y el movimiento de los individuos, lo que incluye el uso de tecnologías de reconocimiento facial. Cito: "Para poner fin a la pandemia, es necesario crear una red digital de vigilancia mundial". 

En séptimo lugar, el nuevo modelo de atención a la salud deberá plantearse la realización de pruebas periódicas, la vacunación obligatoria, la emisión de un pasaporte sanitario y el establecimiento de restricciones y castigos para los individuos que evadan las leyes de esta disciplina médica. 

Octavo, por medio del transhumanismo se “mejorará” a los individuos.

Estos son, en conclusión, los objetivos que ha anunciado la actual conspiración abierta. Mediante el apoyo que recibe, de parte del globalismo, la "Gran Reconstucción" no cabe la menor duda de que esta gran "pandemia" será el inicio de la operación por medio de la cual comenzaremos la transición hacia un "mundo feliz" (8). ¿A caso habrá alguna fuerza capaz de resistir a esta reconstrucción globalista?

Notas:

1. https://www.fondsk.ru/news/2020/01/21/davos-kak-ritual-49941.html

2. https://www.fondsk.ru/news/2018/06/09/bilderbergskij-klub-mirovoe-pravitelstvo-ili-anahronizm-46274.html

3. https://www.ledevoir.com/politique/canada/590193/une-theorie-du-complot-s-infiltre-dans-les-rangs-des-conservateurs

4. https://www.fondsk.ru/news/2020/08/07/kto-v-amerike-hozjain-prezident-ili-kompanii-silikonovoj-doliny-51566.html

5. https://www.nytimes.com/live/2020/11/17/world/covid-19-coronavirus#the-baseless-great-reset-conspiracy-theory-rises-again

6. https://www.fondsk.ru/news/2020/07/01/novyj-mirovoj-porjadok-gerberta-uellsa-51268.html

7. https://www.fondsk.ru/news/2020/09/07/100-let-nazad-voznikla-organizacija-otkrytogo-zagovora-chatham-house-51783.html

8. https://www.fondsk.ru/news/2020/06/07/o-divnyj-novyj-chelovek-51072.html

Fuente: https://www.fondsk.ru/news/2020/12/19/covid-19-nachalo-velikoj-perestrojki-52510.html