El ascenso de Sector Derecho (Pravi Sector) en Lituania

30.03.2016

Una de las consecuencias de los cambios geopolíticos que ha venido a caracterizar la sociedad civil moderna ha sido en el incremento de la popularidad de las unidades paramilitares por Europa. Este fenómeno es particularmente observable en los estados bálticos preocupados por el incremento de la actividad militar de Rusia.

La Unión de Fusileros Lituana es un ejemplo de esto. Establecida en 1919, la Unión se ha vuelto muy popular en los pasados años, su número ha crecido significativamente. Ahora ya ascendió hasta los 8.000 miembros de los 6.000 hace dos años.

Entrenados por personal militar y estando bajo la responsabilidad del ministerio de defensa, la Unión sirve al claro propósito de apoyar las capacidades del ejército regular y actuar como un elemento disuasorio contra agresiones externas.

Como resultado del entorno de seguridad volátil, el entusiasmo por esta organización de defensa voluntaria ha sido bien recibida por el gobierno como una “contribución valiosa” a la defensa nacional.

En diciembre de 2015, la Unión fue equipada con armas automáticas en un acuerdo con el ministro lituano de defensa nacional. Antes de aquello, el Fondo Armamentístico Lituano, el 23 de marzo de 2015, entregó también armas y chalecos antibalas a la Unión de Fusileros Lituanos.

Pero como sabemos, el camino al infierno está pavimentado con buenas intenciones. Hay una amenaza real para enfrentarse al ascenso de un nuevo poder agresivo dentro del país. Aunque la Unión de Fusileros Lituanos no tiene nada en común con el ucraniano Sector Derecho, tiene todas las oportunidades para convertirse en la estructura similar que bajo ciertas condiciones podría incluso oponerse a las autoridades y quedar fuera de control.

Por un lado esta unidad paramilitar cuenta con 8.000 miembros que podrían ser una buena ayuda para las fuerzas armadas nacionales en caso de guerra, y por otro,  los miembros de esta estructura no partidaria, no están obligados a seguir las órdenes. Pueden tener un punto de vista completamente diferente comparado con el oficial. La gente aquí no está atraída por los acuerdos laborales o el salario, ellos no toman juramento como lo hacen los militares. En otras palabras, pueden comportarse de forma impredecible. Algunos de ellos son patriotas reales, pero otros de ellos pueden estar conducidos por el odio, intereses personales y ambiciones. ¡Y todos ellos tienen habilidades militares! Como resultado, la Unión de Fusileros Lituanos podría convertirse en un poder militar real cuando esté armado y equipado. Tomando en cuenta el número de la Unión (es sólo dos veces menos que las fuerzas armadas nacionales), debería tener un estatus completamente diferente y estar mejor controlado por las estructuras oficiales.

Uno de los mayores medios lituanos (15min.lt) publicó instrucciones sobre “neutralización de colaboracionistas” en el país: http://www.15min.lt/naujiena/aktualu/karo-zona/sauliu-patarimai-kaip-neutralizuoti-kolaborantus-784-559353. Miembros de la Unión de Fusileros propusieron su método para suprimir colaboracionistas dentro del país si empiezan las acciones militares. Activistas de la Unión abiertamente proponen métodos sobre lucha contra “enemigos internos” mediante presión psicológica e incluso acoso total. Se comportan como si el gobierno lituano ya ha delegado a la Unión semejante poder. Pero es un sinsentido. Lituania es una república democrática donde la ley está por encima de todo.

Por supuesto las autoridades nacionales están interesadas en un estado fuerte, pero entregando armas a semejante enorme organización paramilitar  les hace sobresalir. En el futuro, deberían estar preparados para considerar los intereses de sus propios líderes. Como en Ucrania las personas armadas que una vez ayudaron al gobierno, podrían cambiar sus puntos de vista y expresar abiertamente la insatisfacción con la política oficial ¿Qué ocurrirá entonces? Mirad a Ucrania.

En un estado democrático sólo las estructuras de gobierno deberían tener acceso a armas y equipamiento militar. De forma dudosa este gobierno entiende plenamente la amenaza potencial. Siendo temerosos de Rusia, no ponen atención a los procesos dentro del país. ¿Debería la Unión sustituir a los componentes de reserva del ejército? ¿Necesitamos confiar en estructuras paramilitares? ¿Son leales a las autoridades? Un montón de preguntas sin respuestas…