Geopolítica criminal de la América central y el final del globalismo comercial

16.11.2017

La geopolítica de la América central lleva el sello de la la criminalidad, palabras contundentes del doctor Xavier Raufer publicadas en un artículo del 17 de mayo de 2013, en el que explica la fuerza delictiva en El Salvador con sus metástasis regionales. La página que siguió a la de su repaso del paisaje centroamericano fija su atención en México, al que llama "laboratorio criminal", siguiendo las rutas al gran mercado mundial de estupefacientes, sin duda: Estados Unidos.

En el marco de la asociación del Diploweb.com con la serie Geopolítica, de la colección Major en las Prensas universitarias de Francia, se presentó con satisfacción un extracto de las ideas contenidas en el libro de Xavier Raufer, Géopolitique de la mondialisation criminelle. La face obscure de la mondialisation, PUF, 2013. Basamos nuestro comentario en el articulo difundido.

En la América Central se formaron en el curso de los decenios 1990 y 2000 auténticas zonas grises, de manera primordial en los cinturones de mseria periurbanos. La situación es tal que ya se habla de desarticulación o de africanización. A partir del decenio de los noventas, las maras comenzaron a proliferar en la región (Salvador, Honduras, Guatemala), al punto de que hoy podrían contar con 70 mil mareros, o soldados, para utilizar la clasificación de las bases mafiosas y de los cárteles de delincuencia modernos, que en Centroamérica controlan grandes territorios con derivaciones a los tres países norteamericanos: Canadá, Estados Unidos y México. En el Salvador, la Mara Salvatrucha cuenta con más de 10 mil "soldados".

Los expertos oficiales salvadoreños estiman que las maras ejercen su influencia sobre unos 90 mil jóvenes nativos (lo que significa el 1,5 % de la población salvadoreña), bastión de reclutamiento que pueden modificar por distintos motivos poniendo la mano a la vez en regiones vecinas. Esos mareros con frecuencia son menores a los 15 años; estimulados con la droga y con el cerebro lavado por sus mayores, están dispuestos a todo incluso a matar o torturar con la facilidad con que respiran con tal de ser vistos en la televisión.

Las maras practican una criminalidad local que se dispersa hacia todos los puntos cardinales con los tráficos locales de estupefacientes y de armas, robos a mano armada, secuestros con lujo de violencia, asesinatos por encargo, servicios criminales prestados a los cárteles de Colombia y México, a las mafias (italianas e italoamericanas) y a grupos guerrilleros más o menos degenerados (Farc, Partido del Trabajo, de México), sus operaciones en la región colocan a las maras en el continente americano entero desempeñándose como desafío estratégico:

Primero por su proliferación y su infiltración en la fronteras sur y norte De México, Brasil e incluso a Colombia, pero sobre todo en sus países de origen y en toda la región. La hiperactividad crimial de las maras empuja a una parte de la población aterrorizada a mudarse masivamente a la América del Norte, reforzando la ola migratoria, ya no muy bien recibida en Estados Unidos por el poder del Wasp (White, anglosajón, protestante), que fue el apoyo electoral esencial del presidente Trump en las elecciones de 2016. La raza blanca, como todas las demás, hizo su revolución en EEUU, permitiendo la transmisión del poder federal al actual presidente.

El discurso de Trump

El discurso de Trump sobre “soberanía  e independencia de los países pronunciado en la reunión de la APEC (APEC (Asia-Pacific Economic Cooperation, en español Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico) es un órgano multilateral establecido en 1989, para consolidar el crecimiento y la prosperidad de los países sobre ambos lados del Pacífico, discutiendo temas relacionados con el intercambio comercial, la coordinación económica y la cooperación entre sus asociados. ​

Como mecanismo de cooperación y concertación económica, está orientado a la promoción del comercio, las inversiones, la cooperación económica y técnica y al desarrollo económico regional de los países y territorios de la cuenca del océano Pacífico. La suma del Producto nacional bruto de las veintiuna economías que conforman el APEC equivale al 56 % de la producción mundial, en tanto que en su conjunto representan el 46 % del comercio global.

La APEC no tiene la importancia formal de un tratado. Sus decisiones se toman por consenso y funciona sobre la base de declaraciones no vinculantes. Tiene una Secretaría General, con sede en Singapur, que es la encargada de coordinar el apoyo técnico y de consultoría. Cada año uno de los países miembros es huésped de la reunión anual de la APEC. La última cumbre se realizó (noviembre de 2017) en Da Nang, Vietnam. (Datos de Wikipedia).

Alfredo Jalife puntualiza

Al comenzar esa reunión, fue notorio, para el geopolitólogo Alfredo Jalife, el viraje en curso habrá dejado estupefactos a los mercantilistas neoliberales allí presentes, que no entienden que el tema comercial ha sido relegado en el archivero de la globalización para entrar en una dinámica geoeconómica y geopolítica.

De tal manera, el NYT y el Financial Times esbozron la estrategia Indo-Pacífico –la Santa Alianza geoeconómica y geopolítica de Estados Unidos /India /Japón /Australia– para contrarrestar a China con su ascendente bloque económico RCEP-16 (Regional Comprehensive Economic Partnership), ocultado en Occidente.

Jalife ha anunciado (La Jornada, 12.11.17) el Deceso del ATP y el TLCAN; el auge del RCEP chino: el mayor tratado comercial global y ha argumentado que “el poco publicitado RCEP-16 se posiciona como el mayor tratado de libre comercio del planeta, pero con un nítido enfoque regional, del que China nolens volens se ha erigido en líder conceptual”.

La ruta de la seda no es una perspectiva inmaculada

Helga Zepp, fundadora del Instituto Schiller, presentó el pasado 29 de septiembre la edición china del informe The New Silk Road Becomes the World Land-Bridge (La Nueva Ruta de la Seda se convierte en el Puente Terrestre Mundial), de EIR, en un simposio auspiciado por el Instituto Chongyang para Estudios Financieros, de la Universidad de Renmin. Asimismo, el Instituto Chongyang coauspició la edición en lengua china.

El Instituto Chongyang fue fundado hace pocos años por un grupo de graduados de la Universidad de Renmin, que se presentan como expertos que, entre otras cosas, recomendaron el informe al presidente Xi Jinping, siempre interesado en recibir el mejor análisis de la actual situación mundial y las orientaciones políticas indispensables en el momento en que China y el mundo ingresan a una nueva etapa de relaciones internacionales.

El génesis de un nuevo paradigma

Doña Helga Zepp explicó en su discurso al simposio su papel en el desarrollo de la idea conocida en China como el proyecto de Una franja, una ruta. Explicó cómo tras la desintegración de la Unión Soviética, ella y su esposo, el economista Lyndon LaRouche, ampliaron varios programas de desarrollo en los que habían trabajado durante décadas para elaborar un programa para conectar a todo lo largo al continente euroasiático.

Esta conexión se realizaría con un sistema de ferrocarriles de alta velocidad que ayudaría a llevar a las naciones de Asia Central, sin litoral y recién independizadas y a extensas regiones subpobladas y subdesarrolladas de la Rusia asiática, a la corriente dominante del comercio y el intercambio internacional, creando así un corredor terrestre para el intercambio y el desarrollo económico entre Europa y Asia.

La señora Zepp explicó que las pláticas con representantes del gobierno chino a principios de la década de los noventas culminaron en una conferencia en Pekín, organizada con el apoyo del Ministerio de Ciencia y Tecnología de China en 1996. En esta conferencia con destacados expertos de China y otros 34 países euroasiáticos, La señora Zepp dio un discurso dedicado a la implementación del proyecto.

La crisis financiera asiática de 1997 y la crisis del rublo de 1998 impidieron el avance de este proyecto. Y fue sólo en septiembre de 2013 que el presidente de China, Xi Jinping, revivió la idea en su famoso discurso pronunciado en la Universidad de Nazarbayev, en Kazajstán, en el que hizo la propuesta de crear una Franja Económico de la Ruta de la Seda para unir Europa con Asia.

El concepto de la Nueva Ruta de la Seda apunta hacia un nuevo paradigma para la humanidad, dijo la bien intencionada sabia a su público, a quienes propuso el alejamiento de la "geopolítica" que causó dos guerras mundiales en el siglo pasado, y planteó su reemplazo econ la idea de pugnar por los fines comunes de la humanidad, lo cual se refleja en la política de "todos ganan" de Xi Jinping.

Sin embargo…

El territorio euroasiático a lo largo del cual se extendió a lo largo de muchos siglos un sistema de comunicaciones terrestres que permitieron dar los primeros pasos de la relación comercial entre los países conectados. El punto de arranque era Inicialmente China y luego Japón y, por el lado europeo, los territorios que se unirían en el siglo XIX para formar juntos a Italia.

Y precisamente en el siglo XIX los numerosos paísajes que aparecían ante la mirada de los comerciantes comenzaron a ensombrecerse con la presencia de asaltantes, tratantes de obras de arte, saqueadores del pasado de los grupos tribales vecinos de las ramificaciones de la Ruta de la Seda. Las incursiones indeseadas de los delincuentes abrieron la puerta a las vocaciones delictivas que se reprodujeron. A lo largo de los caminos no tardaron en instalarse puestos de observación y control británicos que favorecían a quienes les parecían socios seguros y leales.

Pero no sólo eso. Investigaban también a visitantes japoneses que so pretexto de realizar estudios antropológicos monotoreaban la geografía de regiones y países. Los británicos no perdían detalle de los movimientos de los japoneses y más tarde de visitantes alemanes.

El libro Demonios extranjeros en la Ruta de la Seda, obra de Peter Hopkirk, nos enseña que en la comunicación que en tiempos remotos unió a la Roma imperial con la antigua China, la Ruta fue exponencialmente dejando de ser una línea comercial por donde circulaban preciosas cargas de marfil, oro, especias y seda, mientras abría el paso al bandidaje tan apreciado por Londres.

La Ruta tuvo dos esferas de influencia. La primera fue un camino interno asiático siguiendo al cual se propaga el budismo y con él la aportación de elementos autóctonos en el largo camino de India a Japón. Y más tarde de Japón a Europa central.

La segunda tiene lugar como hemos dicho cuando las potencias imperiales, en especial el británico y el ruso, establecieron zonas de influencia y los utilizaran como entramados de su estrategia geopolítica.

En los albores del siglo XXI el antiguo Instituto de criminología, de París, incluye en su arsenal bibliográfico activo y en sus investigaciones a cargo de alumnos, estudios sobre la delincuencia chinorrusa que a lo largo de la frontera que separa a sus países efectúan una labor conjunta de carácter delictivo a partir del contrabando y el aprovechamiento de rutas interconectadas que favorecen los tráficos ilegales.

El cambio de vocación de la Ruta de la Seda de regreso a sus orígenes civilizadores no va a ser fácil. Las organizaciones criminales involucradas en el terreno no abandonarán sus posiciones al escuchar el canto de las sirenas. Los grupos mafiosos no abandonan los territorios que ocupan por la acción coercitiva de los Estados. Las mafias resisten, se ocultan, pero allí siguen.

La observación del mundo de hoy revela la diversidad de peligros y amenazas que son de naturaleza criminal

El estado de la defensa europea y americana es preocupante. Las medidas de defensa no están coordinadas por una asociación de todos los gobiernos nacionales, a lo que se suma la doctrina que supone que la lucha contra la inseguridad es una derivación de la doctrina de seguridad nacional. Esto ha planteado varios problemas: asfixiado cualquier gobierno, latinoamericano, por ejemplo, en una doctrina fabricada por otros, la realidad de la situación se le escapa. De tal manera, los gobiernos del viejo continente y del continente americano caen en la inconciencia de los peligros circundantes, a los que resultan incapaces de entender para defenderse de ellos porque su capacidad de resistencia incluso técnica depende de su eslabonamiento con la doctrina de seguridad nacional.

Cae así en la inercia operativa por estar inscritos como países seguidores del mito, de que toda tendencia criminal está orientada a atacar la seguridad nacional. Esto es falso. El Estado Nacional ha sobrevivido a los embates del Sistema financiero, que es la raíz criminógena del sistema, porque ha antepuesto la defensa de su propia soberanía, que es la soberanía absoluta que reclama para sí el soberano a todo lo largo y ancho del territorio a donde alcanza la logística del Estado, de las aspiraciones imperiales de imponer a sus vecinos y socios la soberanía relativa. Ha resistido muy bien. Y seguirá resistiendo pese a que el Sistema caiga.