Geopolítica: Teoría y práctica (2ªparte)

07.08.2016

Primera Parte

En esta segunda parte trataremos sobre Rusia, ese desconocido y enorme país para el resto de europeos y que tanto sale en todos los noticieros. ¿Por qué es tan importante en la geopolítica? Veámoslo: 

3. GEOPOLÍTICA DE RUSIA.

3.1. Imperio Zarista (1612-1918).

Brevemente, Nicolás II (el último zar) se alineó con las potencias liberales y capitalistas de Europa occidental (Reino Unido y Francia), para hacer frente a los Imperios centrales, pero finalmente el imperio se derrumbó con la derrota de la IGM.

3.2. Unión Soviética (1918-1991).

Llegaron al poder mediante el golpe de Estado de otoño de 1917, donde tomaron Petrogrado y luego se extendieron a Moscú y otras áreas del centro de Rusia occidental. Pactaron el fin de la IGM con los imperios centrales, para lo cual firmaron el tratado de Brest-litovsk, en el que cedían enormes y poblados territorios imperiales, de Europa oriental y del Cáucaso. Durante la guerra civil rusa (1918-1922), retomaron gran parte de esos territorios, que finalmente sería Stalin quien los retornó a la URSS en 1945 .

Destaca de este primer periodo, las breves alianzas con Alemania (1939-1941) y  con EEUU y sus aliados (1941-1948). En las cuales la URSS firmó tratados de apoyo con otros Estados que eran opuestos a la ideología soviética, sin embargo, no tuvieron problemas en firmarlos, puesto que suponían un gran beneficio geopolítico.

Posteriormente, durante la guerra fría, la URSS ejerció de polo geopolítico mundial junto a EEUU. La URSS buscaba la creación de regímenes favorables por todo el mundo, lo importante era conseguir más poder a nivel mundial, y al igual que a EEUU, el coste o las contradicciones entre el dicho y el hecho, no eran relevantes. Tengan en cuenta la definición de geopolítica del apartado 1.1, esto nada tiene que ver con ideologías, sino con el poder obtenido y a obtener.

Como ya se dijo, la urss se hundió y su espacio geopolítico fue ocupado por el bloque rival, aunque con diferente intensidad, pues no todos los nuevos Estados tenían el mismo valor geopolítico, ni tampoco tenían una élite política que se dejara comprar fácilmente por el triunfante occidental.

3.3. Federación de Rusia (1991-…).

En Rusia, dominaron los valores occidentales: el capitalismo y el liberalismo. Todo lo soviético o ruso no estaba de “moda”, lo occidental parecía lo bueno. Y así, Boris Yeltsin encabezó la occidentalización de Rusia a base de privatizar la economía estatal, lo que provocó una profunda crisis económica y social en toda Rusia, que fue aún más profunda por las guerras de Chechenia, que desde 1994 se cobraban vidas y recursos sin cesar. De este modo, el hundimiento de la URSS, fue total. Todo desapareció tras los carteles luminosos del capitalismo occidental que prometía derechos y libertades, junto con una economía competitiva.

El 31 de diciembre de 1999, el presidente de la federación rusa, Boris Yeltsin, anunció su dimisión y después mostró a su sucesor como presidente: Vladimir Putin. Éste, recibió un sillón envenenado. Tenía bajo su poder un país aún inmenso, pero en una gravísima crisis social, política y económica. Por otro lado, sólo tenía tres meses para prepararse a las elecciones presidenciales de marzo de 2000. En mi opinión, Putin tomó sobre sí, todas las aspiraciones de los rusos desde el fin de la URSS: Que vuelva un gran gobernante, fuerte y justo, que ponga orden entre la nueva oligarquía capitalista y traiga justicia al pueblo, y que acabe la guerra de Chechenia. Por eso, resultó ser elegido presidente en el 2000, 2004, 2008*  y 2012.

A lo largo de sus 15 años en la presidencia federal (con un intervalo de 4 años en la presidencia de gobierno), Vladimir Putin se ha tratado de configurar como ese viejo Príncipe o Zar de Rusia, otra cosa es que lo sea, pues la política moderna –como la antigua– se basa en mantener apariencias, más que en ser consecuentes con lo que se dice. Por tanto, bajo mi punto de vista, el presidente Putin ha tratado de hacer su Rusia oficial (más que la Rusia Unida), eliminando por medios legales, policiales o mortales, la oposición que le surja, sea desde el liberalismo occidental o desde el nacionalismo ruso. Así, Putin se aparecería como un típico político occidental, que recoge las peticiones de una mayoría electoral y las hace suyas, pero tampoco le importa qué se pida, sino que, sea algo mayoritario para construir desde ahí un mínimo de legitimidad política a través de los procesos electorales.

En estos últimos 15 años, se ha formado un nacionalismo oficial, que expulsa del régimen federal y por cualquier medio a la oposición sean liberales occidentales o verdaderos nacionalistas rusos. Es decir, que la persecución contra la oligarquía en realidad no fue tal, sólo se limitó a eliminar la oligarquía opuesta al poder político e instaurar la suya propia; y en el ámbito nacional, crear un mito nacional que diera el sustento de legitimidad necesario para la supervivencia del régimen federal.

4. CONCLUSIÓN.

  • La ideología no entra en la geopolítica. Los hechos confirman que sólo importa el logro o reparto de poder a nivel mundial.
  • Todo Estado necesita de una alianza, sin importar el tamaño que tenga. Cualquier Estado puede ser bloqueado por el resto, no cabe la unipolaridad.
  • Se junta la búsqueda de poder, con la necesidad de crear una alianza.
  • El pueblo ruso es tradicional, pero su gobierno es parte de la globalización. Desde el fin del imperio, la URSS y la federación rusa, en las formas de Stalin y Putin han supuesto un elemento similar en la historia rusa: El gran gobernante, fuerte y despiadado con la oposición, que ensalza al pueblo ruso y realiza un fortalecimiento de Rusia, además de una expansión exterior.