Gran Bretaña: ¿Agente de la globalización o importante instrumento de la misma?

07.04.2021

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

El 11 de enero de 2021 la famosa British Chatham House (Real Instituto de Relaciones Internacionales) publicó un informe con el nombre de Global Britain, Global Broker. A Blueprint for the UK’s Future International Role (Gran Bretaña Global, Agente Global. Plan para el futuro rol de Reino Unido en el escenario internacional) (1), el cual fue firmado por el Dr. Robert Niblett, actual director de la Chatham House. Por lo tanto, esto deja claro que existe una parte de la intelectualidad globalista, que trabaja directamente para la Chatham House, que ha comenzado a teorizar sobre el papel que deberá desempeñar el Reino Unido en el marco de la Gran Reconstrucción. Dos meses después de que se publicará este documento, el gobierno de Su Majestad publicó un documento dirigido al mundo titulado Global Britain in a competitive age. The Integrated Review of Security, Defence, Development and Foreign Policy (La Gran Bretaña global en un momento de competencia internacional. Una revisión integral de las cuestiones de seguridad, defensa, desarrollo y política exterior) (2). El documento expone cual será la estrategia a seguir de Gran Bretaña en su política exterior y de defensa dentro de los próximos 30 años. El actual gabinete de ministros, liderados por Boris Johnson, juró abiertamente lealtad al deseo de implementar el concepto de una "Gran Bretaña Global" como fuerza que entraría en competencia con otros actores mundiales muy influyentes e independientes como Europa, pero conservando una estrecha alianza geopolítica e ideológica con los Estados Unidos.

El documento que ha sido publicado por el gobierno británico sigue prácticamente todas las principales ideas que fueron publicadas por el grupo de expertos de la Chatam House. Además, dadas las increíbles similitudes que existen entre ambos informes, no resulta difícil usar el documento publicado por la Chatham House para aclarar algunos pasajes “oscuros” que se encuentran en el informe estratégico del gobierno británico.

El objetivo de la Gran Reconstrucción

La Chatham House dice que Reino Unido tiene seis grandes prioridades que deberá implementar con tal de hacer realidad el concepto de una “Gran Bretaña Global”: 1) proteger la democracia liberal; 2) promover la paz y la seguridad internacional; 3) combatir el cambio climático; 4) crear las condiciones para mantener la salud mundial; 5) apoyar la transparencia fiscal global y el crecimiento económico equitativo; 6) proteger el ciberespacio.

El primer objetivo mencionado en el informe de la Chatam House hace parte del documento estratégico oficial publicado por el gobierno británico. Londres se ve a sí mismo como uno de los pilares del orden liberal mundial el cual fue sacudido por el gobierno de Donald Trump en los Estados Unidos. En cuanto a la lucha contra el cambio climático y todos los demás puntos, se pude decir que hacen parte del Great Resetpropuesto por el príncipe Carlos.

Los expertos de la Chatham House establecen que el enfrentamiento entre Occidente contra Rusia y China es, antes que nada, de origen ideológico. Según estos expertos este enfrentamiento no se debe o se reduce a una serie de contradicciones entre los intereses nacionales de todos los actores enfrentados, sino que más bien se trata de la amenaza que representan estos regímenes autoritarios contra las sociedades "abiertas".

En el informe, los autores dicen: “China y Rusia son representantes de sistemas autoritarios… La proliferación de sociedades libres y abiertas, que se esperaba que tuviera lugar después de 1989, se ha detenido en el mejor de los escenarios y en el peor de todos quizás está retrocediendo, incluso en la misma Europa”.

La Chatham House igualmente demuestra estar comprometida con la escuela liberal de relaciones internacionales. El informe considera que retornar al realismo es una seria "amenaza" para los intereses británicos y que en vez de eso Londres debería ayudar a otras "democracias liberales" a resolver los problemas que tienen.

Las ventajas de Gran Bretaña

Según la Chatham House Reino Unido tiene una serie de ventajas que debe aprovechar. En primer lugar, cuenta con varios instrumentos de poder blando: Gran Bretaña está afiliada a todas las organizaciones globales. Después de todo, Londres jugo un papel clave, junto con Washington, en la creación de la ONU, al igual que en la implementación de toda clase de mecanismos globales dirigidos a la protección de los derechos humanos y la economía mundial (el sistema Bretton-Woods).

Además, Londres cuenta con una tradición diplomática centenaria, un servicio diplomático muy desarrollado y uno de los servicios de inteligencia más importantes del mundo. Es interesante que se considere a los servicios de "inteligencia" como un medio que permite la proyección del poder británico y un modo de "defender los derechos humanos".

La Chatham House también asegura que esta condición privilegiada que tiene el Reino Unido como miembro destacado de todas las organizaciones internacionales, ya que los británicos ayudaron a establecer un "orden internacional basado en reglas", se encuentra amenazado por todos lados. Antes que nada, este orden está siendo cuestionado por estructuras que han adquirido una creciente importancia como los BRICS.

Sin embargo, el Reino Unido cuenta con grandes logros científicos, sin hablar de que posee prestigiosas instituciones educativas, siendo estos elementos que ayudan a Londres a destacar en el escenario mundial, especialmente en un momento en que comienza a luchar contra el coronavirus y el deseo de implementar la educación a distancia.

Finalmente, entre las grandes ventajas con las que cuenta Gran Bretaña se encuentra el hecho de que posee la red de bases militares más extensa del mundo después de la que tienen los Estados Unidos, sin hablar de que muchas de sus bases se encuentran en puntos estratégicos clave por donde pasan las principales rutas marítimas: Gibraltar, Chipre, Diego García, Brunei, Bahréin, Belice. También Gran Bretaña cuenta con armas nucleares y una de las fuerzas armadas más poderosas de la OTAN, todo lo cual convierte a Londres en uno de los principales actores a la hora de ejercer el "poder duro".

El informe enfatiza el hecho de que Gran Bretaña "albergar uno de los principales centros financieros del mundo, por lo que el Reino Unido tiene la capacidad de imponer, tanto solo como junto con otros actores internacionales, sanciones dirigidas contra individuos o gobiernos que busquen socavar la democracia interna de su país o en el extranjero".

La creciente importancia de África y Asia

La Chatham House cree que “dados los desafíos institucionales, de seguridad y ambientales que enfrenta el rápido crecimiento de la población africana y su relativa proximidad al Reino Unido, el África subsahariana debe seguir siendo una de las principales prioridades para Gran Bretaña a la hora de mantener los esquemas de seguridad internacional. En estos momentos, el Reino Unido se encuentra muy activo en África, especialmente en todo lo que tiene que ver con los temas relacionados con la seguridad”.

Como se puede leer en el sitio web oficial de las Fuerzas Terrestres del Reino Unido: "Fuera de las fronteras británicas, la mayor parte de las Fuerzas Armadas del Reino Unido se encuentran realizando entrenamientos u operaciones en África". Oficialmente, el principal objetivo de las tropas británicas en África es el de mantener la paz y luchar contra el terrorismo. Actualmente, las Fuerzas Terrestres británicas se encuentran haciendo operativos en Nigeria, Sudán del Sur, Somalia, Kenia y Mali. Además, muchos "instructores" británicos operan por todo el continente usando como justificación el entrenamiento de tropas y "cursos de autodefensa" para civiles, sin hablar de "persecución de cazadores furtivos".

Según la Chatham House Londres debe crear una alianza global, junto con los Estados Unidos, la cual este dirigida a fortalecer sus relaciones con todas las "democracias" que existen en la región del Pacífico, principalmente se trataría de países como Corea del Sur, Nueva Zelanda, Australia y Japón. El objetivo sería la contención de China. El informe propone que es necesario limitar las interacciones con Pekín a lo estrictamente necesario como lo es la cooperación económica (que sigue siendo rentable), pero se deben rechazar las inversiones estratégicas que hace China dentro de Gran Bretaña, ya que podrían llevar al Reino Unido a volverse dependiente del gigante asiático.

"Los cuatro problemáticos"

La Chatham House dice que existen actualmente cuatro potencias que tienen grandes ambiciones geopolíticas y frente a las cuales Londres no tiene una política adecuada con la cual contrarrestar sus ambiciones: Rusia, Turquía, Arabia Saudita e India.

La India es considerada un aliado natural de Gran Bretaña (diáspora nacional, idioma inglés). Sin embargo, todo esto es casi inútil a la hora de crear vínculos diplomáticos. La India es un importante aliado que se puede usar en contra de China, pero las políticas de los nacionalistas hindúes que hoy gobiernan mediante el BJP plantean serias dudas y violan constantemente los derechos humanos. También existe el problema de que la India no quiere "unirse" a una defensa global a favor de la democracia liberal y se "resiste a hacer parte del libre comercio o a la inversión extranjera".

Turquía es otro país que "plantea tantos desafíos como oportunidades para crear una alianza". Por un lado, es un país en desarrollo bastante dinámico que no hace parte de la UE y eso representa, desde un punto de vista económico, una oportunidad para Gran Bretaña. Por otro lado, se critica duramente el hecho de que Turquía llegase a comprar los sistemas de defensa aérea S-400 rusos, sin hablar de la terrible política interna de Recep Tayyip Erdogan.

El informe señala que "los intereses de Turquía en Irak y Siria (...) a menudo entran en conflicto con los intereses de los Estados Unidos y sus otros aliados".

El informe propone que las relaciones entre el Reino Unido y Turquía deben tener como objetivo ejercer bastante presión sobre el gobierno actual y buscar un cambio político en el liderazgo de ese país: “Sin embargo, como lo demuestran las elecciones a la alcaldía del 2019, que fueron ganadas por el candidato de la oposición Ekrem Imamoglu, existe un fuerte apetito de la población urbana de Turquía que clama por un retorno al pluralismo político. El gobierno británico debería evitar que sus relaciones bilaterales con Turquía giren en torno al presidente Erdogan y más bien establecer sus relaciones políticas con este país teniendo en cuenta perspectivas de largo plazo”.

Arabia Saudita es considerada un aliado. No obstante, se está volviendo cada vez más independiente y eso provoca que este emancipando del control británico. Los motivos son varios: Arabia Saudita ha empezado a profundizar sus relaciones con China. También Riad adopta posiciones que se oponen a los intereses británicos con respecto a la protección de los derechos humanos o la "energía verde". Además de todo lo anterior, Londres tiene una actitud muy negativa ante el hecho de que los saudíes se opongan a toda clase de "reformas" en el mundo árabe.

Por otra parte, Rusia es declarada como el mal absoluto, un enemigo abierto, que supuestamente se encuentra librando una "guerra política" abierta contra el mundo occidental. Londres tiene muy pocos contactos con este país, pero sin duda es el actor con el que tiene mayores divergencias con respecto a sus intereses futuros. Incluso en temas como la lucha contra el cambio climático, los rusos se oponen a los británicos.

La Chatham House considera que las relaciones internacionales deben ser abordadas por Londres como un "juego de equipo" en donde Reino Unido coordine sus esfuerzos con los EE.UU. y la UE. Londres puede coordinador una alianza fundamental como lo es la red de inteligencia de los Five Eyes, la cual incluye a los Estados Unidos, Gran Bretaña, Nueva Zelanda y Australia. El creciente enfrentamiento con China ha aumentado la importancia de este grupo.

El informe describe, en los siguientes términos, el papel que debe cumplir Londres en las organizaciones internacionales durante el 2021:

“Primero, el Reino Unido debe aprovechar su compromiso como líder mundial en reducir las emisiones de carbono, junto con su copresidencia de la COP26, con tal de asegurar la implementación de compromisos nacionales más sólidos frente al cambio climático. De ese modo se podrá influenciar a los Estados Unidos y China, que son los dos mayores emisores de CO2 del mundo.

En segundo lugar, el Reino Unido debe aprovechar su sólida posición en la OTAN, especialmente ahora que la administración Biden se muestra abiertamente pro-atlántica. De ese modo será posible estrechar la colaboración entre la OTAN y la UE, especialmente en temas como la ciberseguridad y la protección de objetivos espaciales, que son prioritarios para el mantenimiento de la seguridad de las democracias europeas.

En tercer lugar, el Reino Unido debe utilizar su presidencia del G7 en 2021 para hacer que esta agrupación bastante anacrónica se torne mucho más inclusiva. En lugar de expandirlo a los muy conocidos, pero arbitrarios representantes de los"10 países más democráticos", el Reino Unido debería incluir otros países del G20 que mantengan una democracia funcional media, como lo son Australia, Indonesia, México, Sudáfrica y Corea del Sur. Esto objetivo está condicionado a que estos países estén dispuestos a comprometerse con una acción conjunta para lograr objetivos comunes.

También podría vincular su agenda del G7 a la Cumbre por la Democracia que Joe Biden se ha comprometido a organizar durante el 2021 con tal de abordar los desafíos que enfrentan las democracias en todos los países. El Reino Unido podría ayudar a dar forma a esta agenda mediante la celebración de reuniones entre funcionarios, ONGs y gigantes tecnológicos de los EE.UU., así como en la negociación de prácticas que busquen contrarrestar la desinformación".

Una estrategia "periférica"

La Chatham House argumenta que "Gran Bretaña no necesita crear nuevos foros internacionales, ni siquiera necesita liderar iniciativas unilaterales, los políticos y funcionarios británicos pueden trabajar eficazmente entre bastidores mediante la utilización de sus redes internacionales, su experiencia y sus singulares habilidades organizativas". Desde una perspectiva geopolítica, este think tank recomienda que Londres le dé un nuevo impulso al atlantismo. Desde el punto de vista de la teoría de las relaciones internacionales, el informe hace parte de una encrucijada en que el mismo Reino unido se encuentra, por lo que se enfrentan el punto de vista liberal del Ministerio de Defensa y la necesidad de mantener un "realismo periférico" particular acomodado a los intereses británicos. Londres intentará aprovechar su papel como actor del escenario internacional junto con los Estados Unidos.

Evidentemente, ningún realismo periférico británico llegaría a defender una posible reconciliación entre los Estados Unidos y Rusia, ya que Gran Bretaña ha asociado su destino a una realidad marítima, atlántica y comercial. Esto puede explicar el hecho de que Londres fue el principal actor que explotó activamente las contradicciones existentes entre los Estados Unidos y Rusia durante la presidencia de Donald Trump. Prueba de ello son todo lo sucedido alrededor del escándalo del "envenenamiento" de Skripal, las actividades desarrolladas por los Cascos Blancos y sus cómplices en Siria, o las delirantes actividades que organizó la agencia de "investigación" británica Bellingcat.

Eso ayuda a entender el porqué, a pesar de la simpatía que sentía Trump por él, Boris Johnson fue uno de los primeros mandatarios en reconocer la elección de Joe Biden como presidente de Estados Unidos, ignorando las importantes violaciones contra la democracia que sucedieron en este proceso. Londres tiene la intención de desafiar a Rusia tanto en Europa como en Asia y África. Un ejemplo de esto es Myanmar, donde la Liga Nacional para la Democracia, liderada por Aung San Suu Kyi (la cual trabaja para las organizaciones de los excolonizadores británicas), ha sido derrocada por el ejército, que ahora está buscando abiertamente el apoyo de Moscú.

En resumen, el informe de la Chatham House es un reflejo de la perspectiva que tienen los globalistas de la situación actual y en el cual el Reino Unido tiene el rol de ser uno de los centros desde los que parta la contraofensiva liberal en contra de los enemigos de la sociedad “abierta”. El mundo, según el autor del informe, se encuentra "astillado", es decir, dividido. La alianza transatlántica se ha visto seriamente dañada, mientras que el peso que tienen los nuevos centros de poder va en aumento.

Uno de los antiguos centros de poder, la "Gran Bretaña Global", está intentando resistir a su modo junto con los Estados Unidos y la UE. También podemos decir que, de forma explícita e implícita, esta alianza del mundo occidental se opone frontalmente contra la mitad de la población mundial. Enfrentar a la mitad de la humanidad es sin duda una tarea muy ambiciosa y sin duda abrumadora. Sin embargo, para cumplir con esta misión, Gran Bretaña se encuentra dispuesta a asumir tareas importantes como la presión diplomática, el uso de los servicios de inteligencia o la presión política por medio de ONGs… Todos esto hace parte de su trabajo "entre bastidores".

Notas:

1. https://www.chathamhouse.org/2021/01/global-britain-global-broker/07-res...

2. https://katehon.com/ru/article/vozvrashchenie-karfagena-velikobritaniya-predstavila-klyuchevoy-dokument-po-vneshney