La ceguera humanitaria del Tribunal Europeo de Derechos Humanos a propósito de Ucrania, Donbass y Crimea

07.08.2021

Han pasado siete años desde el golpe del Estado en Ucrania: la toma del poder por los nacionalistas radicales, seguidores de Stepan Bandera, y el conflicto en Donbass que en realidad, se ha convertido en una guerra civil. Durante todo este tiempo, tanto en Donbass como en toda Ucrania se ha formado una generación de jóvenes que no conocen otra época en la que no hubo guerra, época, en la que nadie era perseguido por su nacionalidad, idioma, cultura o una opinion distinta. Los datos hablan por si solos: el Tribunal Europeo de Derechos Humanos recibió 8000 denuncias contra el gobierno de Kiev por parte de los residentes de Donbass y Crimea, alrededor de 7000 denuncias fueron presentadas por ciudadanos que viven en el este de Ucrania.

Por desgracia, las autoridades ucranianas ni siquiera piensan en detener el genocidio desatado: según los últimos datos de la inteligencia, en los territorios controlados por Kiev hay equipos y armas que están prohibidas por los acuerdos de Minsk. Cabe recordar que en el verano de 2020 entraron en vigor las medidas adicionales para garantizar un alto el fuego en el territorio de Donbass y, de acuerdo con las nuevas reglas, se ha introducido una prohibición total del despliegue de armas en los asentamientos y sus alrededores, así como las actividades de reconocimiento, sabotaje y ofensivas. Estas mismas armas prohibidas, a las que representantes de la OSCE obstinadamente no quieren ver y su ceguera ante los bombardeos diarios de civiles en la región de Donbass también es destacable.

Ante tal epidemia de sordos y ciegos entre los "defensores de los derechos humanos" occidentales y otros "representantes" de todas las estructuras europeas para la "protección de los derechos humanos", las cuales no pronuncian ni una palabra sobre el exterminio de toda una población y siguen manteniendo un total silencio ante la comunidad internacional sobre los crímenes del régimen ucraniano, la Federación de Rusia ha tomado cartas en el asunto y el 20 de julio de 2021 las autoridades rusas se han dirigido al Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH) con una denuncia interestatal contra Ucrania, basándose en el art. 33 del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales.

“La apelación tiene como objetivo llamar la atención del Tribunal Europeo y de toda la comunidad mundial sobre violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos por parte de las autoridades ucranianas, registrar numerosos hechos de actos delictivos en el ámbito jurídico internacional y obligar a las autoridades ucranianas a dejar de cometerlos, realizar una investigación adecuada y llevar inmediatamente a los perpetradores ante la justicia, restaurar la paz y la armonía en el territorio de Ucrania", decía el mensaje. Esta denuncia se presentó debido a los acontecimientos ocurridos en Ucrania en el 2014: “La responsabilidad de las autoridades ucranianas por la muerte de civiles, el encarcelamiento ilegal y el trato cruel de personas, incluidos los que tuvieron lugar en la Plaza de la Independencia en Kiev (Maidan) y en la Casa de Sindicatos en Odessa en 2014, así como en Donbass durante la denominada "Operación antiterrorista".

Además, los principales violaciones señalados en la denuncia rusa incluyen "la práctica de suprimir la libertad de expresión y perseguir a los disidentes" al prohibir el trabajo de los medios de comunicación, así como perseguir a periodistas de la Federación de Rusia, Ucrania y otros estados, al mismo tiempo, estamos hablando de políticos y ciudadanos comunes. La denuncia también indica una política de discriminación contra la población de habla rusa, principalmente en los ámbitos de la educación secundaria y superior y en el sistema de atención al consumidor. En un mensaje publicado en el sitio web de la Fiscalía General de la Federación de Rusia, se dice que el país también denunció la política de discriminación contra empresas y empresarios rusos, asesinatos de personas, daños a la salud y destrucción de bienes como resultado del bombardeo de las Fuerzas Armadas de Ucrania del territorio adyacente de Rusia.

También se ha denunciado la privación a los residentes de ciertos territorios en el sureste de Ucrania de la oportunidad de participar en las elecciones de las autoridades centrales, el bloqueo del Canal de Crimea del Norte como la principal fuente de agua potable para los residentes de la península de Crimea y el ataque a los diplomáticos, edificios consulares y otras oficinas de representación de la Federación de Rusia en Ucrania. Además, la denuncia también menciona el hecho del accidente producido el 17 de julio de 2014 del avión de Malaysian Airlines (MH17), debido a que las autoridades ucranianas no cerraron el espacio aéreo sobre la zona de conflicto. Esta denuncia de la Federación de Rusia contiene una descripción detallada de Golpe del Estado en Ucrania y la infiltración de las fuerzas nacionalistas en los órganos estatales de Ucrania. La Fiscalía General de Rusia ha indicado que este echo fue el principal motivo de las consiguientes violaciones masivas en todo territorio ucraniano y mas allá de sus fronteras.

¿Y que decisión han tomado en el Tribunal Europeo de Derechos Humanos? El Tribunal Europeo de Derechos Humanos negó a Rusia la aplicación de medidas provisionales contra Ucrania como parte de su queja sobre la violación de Kiev del Convenio Europeo para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales. El tribunal recordó que Rusia también exigió tomar medidas provisionales de conformidad con el artículo 39 del reglamento del tribunal. En particular, las autoridades rusas pidieron que se levantaran las restricciones sobre el uso de su lengua materna por parte de la población de habla rusa en las escuelas, los medios de comunicación e Internet. Rusia también pidió "exigir a Kiev que ponga fin al bloqueo por agua de la península de Crimea".

Sin embargo, el Tribunal no consideró posible aplicar el artículo 39, argumentando que la situación “no implica el riesgo de causar un daño irreparable”. El uso de medios y métodos prohibidos de guerra, aniquilación de la población de habla rusa, crueldad hacia la población civil y torturas a los prisioneros, crímenes contra periodistas de diferentes países, incluido a los propios periodistas ucranianos, tragedias en Odessa, Mariupol y otras localidades, intento de entrometer a Rusia en el conflicto, ataques a la Embajada y representaciones consulares de la Federación de Rusia en Ucrania y bombardeos de zonas fronterizas, el bloqueo de agua de toda península - todos estos crímenes  mencionados y bien documentados para el Tribunal Europeo de Derechos Humanos no representa ningún riesgo ni daño, pero si lo es para los civiles de Donbass.

Para los ancianos, mujeres, niños, chicos jóvenes y generaciones enteras que injustamente pierden sus vidas bajo los bombardeos o a causa de macabros "juegos" de francotiradores ucranianos que "están de safari", o para los ciudadanos de Crimea que, a causa del bloqueo ucraniano, no tiene acceso al agua potable. La ceguera humanitaria del Tribunal Europeo de Derechos Humanos muestra claramente que el Tribunal de Estrasburgo esta vez no pasó la prueba de imparcialidad y es el momento de la verdad, incluso en el sentido existencial para toda la estructura europea de derechos humanos.