¡La rebelión de los pueblos de Europa!

15.10.2020

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

¡Un espectro acecha a Europa, el espectro del regreso de los pueblos! Los europeos se enfrentan a una situación que no se había visto en varias generaciones. El sistema está siendo desafiado tímidamente bajo los efectos de la crisis económica, social y de identidad que atravesamos. Estamos sólo en el comienzo de las revueltas que siguieron a la quiebra del "sueño liberal". Estamos ante un cambio de época, que nos quita todos los modelos antiguos. 

Rechazar el pesimismo 

La agonizante "civilización occidental" no debe hacernos derramar ni una sola lágrima. Dado que estos valores de mercado nunca han sido los nuestros, dejamos que otros lloren sobre su tumba para dedicarnos a construir nuevos tiempos. 

Somos portadores del futuro, de la esperanza, y por ello rechazamos la cultura del pesimismo que es muy común en el ámbito disidente. Con su confinamiento en un pasado mitologizado y su actitud de esperar y ver los acontecimientos, esta actitud estéril debe combatirse mediante la afirmación revolucionaria de la dimensión propiamente futurista de nuestra lucha. No construimos nuestra civilización sobre la nostalgia. Si no olvidamos el pasado, no es para sacrificar el futuro por él. 

Somos demasiado jóvenes para esperar el Kali Yuga en un cubículo. La convergencia de las catástrofes no es de ninguna manera segura, ya que el sistema ha demostrado repetidamente su capacidad para liberarse de sus contradicciones. Bien podemos ver a este monstruo transformarse de nuevo. Actualmente asistimos a un deterioro de la situación que continuará hasta que no llegue una fuerza para detenerlo. Puede haber convulsiones sociales, revueltas populares como maremotos populistas, pero que seguirán siendo ineficaces mientras no llegue nada que las canalice hacia una orientación revolucionaria.

Es hora de comprender que no son los mormones supervivientes lo que Europa necesita, sino los luchadores políticos que no permitirán que los acontecimientos funcionen solos. Al contrario, intentarán dar a luz un nuevo espíritu en Europa. El cambio revolucionario no seguirá un calendario estricto y no se debe descartar ningún escenario, todos deben estar preparados para cualquier situación.

El país vive y lucha en el presente

Conmemorar las fechas importantes del movimiento revolucionario no sustituye a un programa social claro para los trabajadores europeos de hoy. El conocimiento de la realidad social de nuestro tiempo es fundamental. Ya no es la que vivían nuestros padres. Nuestro análisis del capitalismo debe, para no estar desactualizado, basarse en la observación de la sociedad.

En el ámbito social, los buenos discursos son inútiles, hay que actuar de forma concreta. El militante socialista revolucionario europeo debe estar en el pueblo como pez en el agua. Nunca olvidemos que la primera línea de nuestra lucha pasa por las escaleras de los HLM. Un vínculo carnal nos une a la causa del pueblo; compartimos sus demandas y sus exigencias porque venimos de este pueblo de proletarios y precariado.

Tenemos el deber de ser los defensores de nuestro pueblo estando presentes en el terreno, no permitiendo que los traidores sociales y otros izquierdistas manipulen y utilicen la difícil situación de nuestros compatriotas. El enraizamiento de la población debe lograrse respondiendo a las expectativas populares, sin hundirse en la demagogia, y emprendiendo una educación política de las masas en un Estado incapaz de garantizar el trabajo, la educación y la seguridad del ciudadano.

El socialismo del siglo XXI en Europa

Los cambios radicales que queremos solo ocurrirán después de la muerte de la dictadura del capitalismo. En su actual etapa de desarrollo, configura a todos los sectores de la sociedad. La globalización de los mercados, la globalización económica y la difusión de un modelo cultural único son las consecuencias de una lógica de expansión y dominación de un sistema que se basa en la explotación de los recursos naturales y las personas.

El mundo creado por el capitalismo está condenando a muerte a nuestra Europa. Proponer otro camino económico, social y cultural es fundamental para iniciar una remodelación de la sociedad. El socialismo del siglo XXI no es la burocracia estatal, sino la garantía para los trabajadores de unas condiciones de vida y de trabajo dignas. Liberar a la sociedad de las garras de los imperativos de la producción y el consumo daría lugar a un nuevo enfoque de la vida, que dejaría de ser una carrera frenética por las ganancias y la felicidad artificial.

El desafío de Rébellion es entregarles con cada número nuevos elementos de reflexión, rutas de investigación y direcciones claras en la construcción de una teoría revolucionaria para nuestra lucha. Esta es nuestra singularidad y nuestra razón de ser como revista, nunca sacrificaremos este objetivo que nos permite ser un punto de referencia en la confusión intelectual de este mundo moderno agonizante.

También insistimos en la dimensión verdaderamente europea de nuestro enfoque. Estamos liderando una lucha por la liberación nacional y por la construcción del socialismo que se desarrolla en Europa, por eso es importante forjar vínculos con las fuerzas que persiguen este objetivo en el continente.

Organizar la lucha

"La primera y más urgente de nuestras tareas políticas es crear una organización de revolucionarios capaz de aportar la energía, la estabilidad y la continuidad a la lucha política"; este precepto del padre Lenin, que le resultó exitoso, sigue vigente hoy.

No podemos prescindir de una organización estructurada y centralizada a nivel nacional. La organización multiplica la fuerza de las redes de resistencia que se encuentran a través de ella. Es el escudo más seguro contra la represión y la manipulación, así como el apoyo concreto de nuestro proyecto.

El espacio de formación física e intelectual, la organización que opera según una autodisciplina aceptada por todos y libre de disputas pequeñoburguesas. La formación de jóvenes activistas para evitar la deriva en el pasado, la inacción o el mercenarismo político. Los círculos de Rébellion son la encarnación de este enfoque.

Como escribió Ezra Pound: “Si un hombre no está dispuesto a correr riesgos por sus ideas, o sus ideas no valen nada o él no vale nada”. Debemos adoptar esta lógica de combate y ser insensibles a todo compromiso, para ganar terreno en nuestra lucha. Solo lo lograremos cuestionando constantemente lo que creemos haber adquirido y estando dispuestos a aprovechar todas las posibilidades que nos depare la Historia.

Fuente: http://rebellion-sre.fr/rebellion-peuples-deurope/