Los desafíos de Rusia para construir el bloque Eurasiático: La necesidad de un mundo multipolar

15.03.2019

La comunidad académica de China ha entendido que el orden político global de los últimos tres siglos ha tenido cambios y diferentes etapas de auge y caída. Por lo que entienden que la política global es un sistema o patrón estratégico entre los cuales se distinguen cinco períodos diferentes que se basan en entender la historia de los sistemas políticos, tales son:

  1. El Sistema de Viena: 1815-1870.
  2. El sistema de transición marcado por la unificación de Alemania e Italia y las reformas de Meiji.
  3. El sistema de Versalles: 1920-1945.
  4. El Sistema Yalta: 1945-1989.
  5. El Período de unipolaridad anglosajona[[1]].

Cada uno de esos períodos ha tenido su contexto histórico y económico, pero el último período [el 5] es el que se va a estudiar brevemente y de esa forma entender como está llegando a su fin. Y esto en base a que se estaría formando otro sistema que busca la multipolaridad de poderes.

Tras la caída de la Unión Soviética el sistema internacional que se desarrolló durante la Guerra Fría se convirtió en un mundo unipolar con el liderazgo del bloque occidental representado por el Imperio británico y Estados Unidos. Ambos países desarrollaron un sistema llamado orden internacional liberal que teóricamente expresa libertad de mercados, respeto por los derechos humanos y promoción de la democracia. Esos principios serían propagados a nivel mediático y a nivel académico, sin embargo, todo ello sería fake. Lo que se buscaba realmente era un mundo unipolar liderado por el bloque occidental que tenía tres objetivos, los cuales eran:

  1. Expansión de la OTAN en Europa del Este para cercar a Rusia militarmente y territorialmente.
     
  2. Guerras interminables con claros intereses financieros y estratégicos.
     
  3. Expansión del modelo globlalista mediante el poder blando y el uso de la fuerza militar.

Sin embargo, todos estos objetivos no serán cumplidos plenamente, dado que desde el análisis de Johan Galtung, matemático y sociólogo nominado al premio nobel de la paz, dice que el declive de EE.UU. se verá en el 2020. El visionario ofrece diferentes motivos para fundamentar el porqué de la decadencia del imperio estadounidense, el cual se debería a los siguientes puntos:

1. Contradicciones económicas como la sobreproducción en relación con la demanda, el desempleo y los costos crecientes del cambio climático.

2. Contradicciones militares incluidas las crecientes tensiones entre EE.UU., la OTAN y la creciente insostenibilidad económica de la guerra.

3. Contradicciones políticas incluidos los roles en conflicto de EE.UU., la ONU y la UE. 

4. Contradicciones culturales incluidas las tensiones entre el judeocristianismo de EE.UU., el islam y otras minorías.

5. Contradicciones sociales que abarcan la creciente brecha entre el llamado “Sueño Americano”: creencia de que todos pueden prosperar en EE.UU. a través del trabajo arduo pero en realidad, más y más personas no pueden lograrlo[[2]].

Pero esos puntos no serían suficientes porque podrían ser solo un conjunto de síntomas de decadencia. Dado que el avance de otros bloques que buscan la multipolaridad sería otro factor determinante para reducir la fuerza unipolar estadounidense/británica. El principal bloque que está empezando a fortalecerse y puede contrarrestar el sistema político-económico-anglosajón es el eurasiático. Dicho bloque busca la multipolaridad, tanto a nivel geopolítico y económico. Y lo más importante busca su independencia de occidente. Pero para lograr su consolidación tiene que tener a un líder que pueda dirigir ese proyecto, que es Rusia, puesto que tiene la capacidad militar y nuclear para poder influenciar en la región y poner en práctica el proyecto euroasiático.

Rusia ha demostrado un buen manejo de su política exterior al evitar en reiteradas ocasiones las provocaciones militares por parte de la OTAN en Siria y Ucrania. Además ha estrechado buenas relaciones diplomáticas con China, Irán y Turquía que podrían consolidar la construcción del bloque euroasiático. Así buscando contener la unipolaridad del bloque occidental. Todo esto se ha visto reflejado con sus primeros pasos al renacer de las cenizas de la extinta Unión Soviética, pero esta vez como Rusia-nacional —con un claro objetivo de tener dominio geopolítico-militar en la región de Eurasia— y ya no con una expansión geográfica insostenible que pueda desequilibrar su economía.

Ahora bien, en los años 1991-1996 grupos políticos nacionales en Rusia con diversas orientaciones de mejorar la política exterior determinaron que era necesario una nueva búsqueda del proceso de toma de decisiones. Había una amplia gama de políticas y enfoques que buscaron las posibles orientaciones de la política exterior rusa[[3]]. Entre las propuestas estaban las de Pursiainen y Patomaki que describen las tendencias contemporáneas del pensamiento político ruso en ocho diferentes enfoques; Romántico liberal, neoliberal autoritario, conservador, moderado, el marxismo-leninismo ortodoxo, la nueva izquierda, el anarquismo y el eurasianismo[[4]]. Mientras Duncan diversificaba esos enfoques en tres grupos: occidentalismo, eurasianismo y pragmatismo. Por su parte, Smolansky, solo dividió los enfoques en dos grupos atlantistas (occidentales) y eurasianistas[[5]]. Es necesario explicar a mayor detalle que implicó y que implica el bloque atlantista/occidental en la política de Rusia y como el bloque de Eurasia debe ir reduciendo la influencia atlantista en su región.

Los atlánticos en los años cercanos a la caída de la Unión Soviética fueron liderados por el exministro de Relaciones Exteriores, Andrei Kozyrev. Él y los atlantistas dirigidos por los oligarcas/financieros rusos en base al nuevo pensamiento de Mijaíl Gorbachov abogaron por la incorporación de la Unión Soviética en un "hogar común de Europa"[[6]]. Según los atlánticos, ese término refleja un compromiso de estrechar las relaciones con occidente, el retorno a la civilización y la integración rusa en la economía mundial. Esto, a su vez, lograría mantener a Rusia como una potencia post-imperial[[7]]. Sin embargo, aquello significó la absorción de los valores nacionales rusos frente a los occidentales, que en algún momento no fue malo. No obstante, cuando se empezó a dominar aspectos financieros rusos era evidente que se tenía la intención de acabar con cualquier huella soviética. Además se buscaba reducir cualquier añoranza soviética en lo educativo y social para que de esa forma se pueda dividir a la nación y tener un control político-social de una nueva Rusia. Paralelamente, los políticos rusos junto con los oligarcas estaban sacando las riquezas de su país y otorgándolas de sectores empresariales nacionales a empresas privadas. Más aún, estaban endeudando al país a propósito con la idea de destruir a la nación mientras se enriquecían con los contratos. Los atlantistas creían que la propia Rusia era demasiada débil para formar un papel económico de su propio liderazgo, por lo tanto, el colapso de la URSS fue solo la integración del bloque soviético al atlantista-liberal del cual Rusia debe ir rompiendo los lazos si quiere sobrevivir como Estado-Nación.

Pero la interrogante más inmediata es por qué la región de Eurasia es de vital importancia para Rusia y por qué sería la estocada final de la decadencia del sistema globalista. Esto se puede responder en base al análisis de Alexander Dugin —que es el ideólogo principal del bloque euroasiático que fundamenta cuatro puntos esenciales para entender la importancia del bloque de Eurasia. El primero, es que Rusia debe fortalecer su identidad cultural, ética, filosófica y de esa forma pueda hacer frente a la hegemonía de occidente que absorbió los valores nacionales rusos. Este punto es importante, ya que para contener el avance cultural e ideológico del bloque atlantista se debe ganar la batalla política-cultural y de esa forma tener una consolidación progresiva del proyecto Eurasiático. El segundo, es que Rusia debe construir una política exterior que permita ser completamente independiente de occidente en las esferas de la defensa, la política, la económica y la tecnológica. Asimismo, tener una posición estratégica con aliados para que pueda sostener el bloque eurasiático y construir una hegemonía que pueda hacer frente a la OTAN. El tercero, es que Rusia debe integrar y liderar el bloque de países euroasiáticos en una sola confederación para que pueda ser potencialmente independiente y consolidar el mundo multipolar con el respeto de las esferas de influencia de cada región. El Cuarto punto se basa en que se debe crear un orden eurasiático simétrico al que se denomina gobierno mundial y que gestione los procesos globales desde el punto de vista de los intereses del bloque euroasiático y luego a los de occidente.

Eurasia todavía es un proyecto en camino, principalmente porque una nueva élite está surgiendo y busca la independencia de la unipolaridad-globalista. Sin embargo, se debe tener en consideración que existe dificultades políticas y económicas para construir y consolidar los cuatro puntos, dado que no es fácil llevar a cabo el proyecto de Eurasia plenamente. Esto porque Rusia tiene la carga completa de llevar ese liderazgo y será una tarea complicada si no tiene aliados que puedan contribuir la consolidación del bloque euroasiático. Además Rusia todavía depende del mercado internacional de Wall Street y la City de Londres lo que lo hace que sea una economía dependiente del capital privado. Asimismo, la soberanía rusa no es total y está limitada frente al bloque occidental. Estas debilidades se pueden entender mejor con los siguientes puntos:

  1. Finanzas —el dólar como moneda de reserva mundial controla las transferencias bancarias rusas.
  1. La formación de los precios de los recursos energéticos y otros productos que se dan a través de los mercados de valores de Nueva York y la City de Londres. 
  1. La cultura rusa enfrenta una degradación desde 1991 frente a las producciones de Hollywood.
  1. La educación rusa está en base al sistema de Bolonia por lo que no tiene una propia red educativa sólida como en los tiempos de la Unión Soviética.
  1. Dependencia en ciencia-académica en el índice de citas de California y el sistema de subvenciones.
  2. Dependencia tecnológica en el uso de software y sistemas técnicos occidentales[[8]].

Finalmente, Rusia se encuentra dividida en dos bloques. El primero es el bloque globalista/atlantista que representa los intereses del modelo banquero/financiero/liberal que busca destruir a Rusia a través del Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Y el segundo es el bloque euroasiático que está liderado por Vladimir Putin y los servicios de inteligencia que buscan derrotar a los globalistas. El objetivo primordial por parte del bloque euroasiático es alejarse del dólar como moneda de pagos internacionales, así ya no depender de la divisa que ha dominado la economía mundial por alrededor de setenta años.

Otro objetivo es crear un patriotismo de valores como se mencionó anteriormente: el arte, la música y la filosofía. Puesto que de esa forma se puede rescatar los valores nacionales y evitar que la occidentalización consuma la vida del bloque euroasiático. Esto lo sabe perfectamente Putin dado que el pueblo ruso en un sentido amplio es portadora de dos valores principales: el patriotismo + justicia social. La élite rusa se encuentra en la posición opuesta: cosmopolitismo (occidentalismo) + libertad del gran capital privado. Ya en 1999 cuando Putin entró al poder tenía en la mesa esas dos dualidades y ha estado equilibrando esos dos enfoques. Rescatando los valores rusos y satisfaciendo a la elite rusa. Sin embargo, qué le espera a Rusia sin Putin.

Esa pregunta es difícil de responder, pero de lo que sí se puede responder es que Rusia no es Putin. Porque desde la perspectiva de Vladislav Surkov, asesor de Putin y empresario ruso, dice que la historia de Rusia es conocida por cuatro modelos principales de Estado: el Estado de Iván III (Gran Ducado/Reino de Moscú y toda Rusia, siglos XV - XVII); el Estado de Pedro el Grande (Imperio ruso, siglos XVIII - XIX); el Estado de Lenin (Unión Soviética, siglo XX) y el Estado de Putin (Federación de Rusia, siglo XXI). Y por lógica vendrá otro Estado ruso con otro líder que pueda consolidar a Rusia y al bloque eurasiático, pero obviamente en el camino tal vez existan tipos como Gorbachov y Yeltsin que no permitirán el desarrollo del bloque euroasiático.

Así pues, para ya terminar es necesario decir que la política internacional está cambiando y todo apunta a que el globalismo salvaje que destruyó los valores de la familia y la ética está en decadencia. La batalla es dura solo dependerá si Rusia y países del bloque de Eurasia saben mover bien las fichas financieras y políticas sin que el bloque globalista pueda dar golpes certeros.

 


Referencias bibliográficas

[[1]] Savin, L. (12/9/2018). China and Multipolarity . Gepolítica.ru. Obtenido de https://www.geopolitica.ru/en/article/china-and-multipolarity#_ftn1

[[2]] Galtung, J. (6/December/2016). US Power Will Decline Under Trump, Says Futurist Who Predicted Soviet Collapse. motherboard. Obtenido de https://motherboard.vice.com/en_us/article/d7ykxx/us-power-will-decline-under-trump-says-futurist-who-predicted-soviet-collapse

[[3]] Nicole J. JACKSON: (2003) “Russian Foreign Policy and the CIS, Theories, Debates and Actions”, Routledge, London, p.27.

[[4]] Christer PURSIAINEN and Heikki PATOMAKI: (2004) “The State and Society in Contemporary Russian Thought”, in E. Reindzeviciute (ed.) “Contemporary Change in Russia: In from the Margins?” Baltic & East European Studies 3, BEEGS: Hundinge, p.35-6.

[[5]] Oles M. SMOLANSKY: (1997) “Russia and the Asia-Pacific Region: Policies and Polemics”, in Blank, Stephen J., and Rubenstein, Alvin Z. (ed.) “Imperial Decline, Russia’s Changing Role in Asia”, Duke Uni. Press, London, p.7.

[[6]] Oles M. SMOLANSKY: (1997) “Russia and the Asia-Pacific Region: Policies and Polemics”, in Blank, Stephen J., and Rubenstein, Alvin Z. (ed.) “Imperial Decline, Russia’s Changing Role in Asia”, Duke Uni. Press, London, p.7.

[[7]] Richard SAKWA: (1996) Russian Politics and Society, Routledge, Second Edition, p.42.

[[8]] Savin, L. (22/12/2017). Counter-Hegemony as a grand strategy Eurasia . Geopolítica.ru. Obtenido de https://www.geopolitica.ru/en/article/counter-hegemony-grand-strategy-eurasia