Nikita Jrushchov, una nueva visión de las relaciones internacionales soviéticas : “Todo aquello que Lenin creó se perdió para siempre”

27.10.2018

La aportación de Jrushchov a la concepción del sistema internacional que imperaba en la URSS tuvo que hacer frente a la tensión entre las máximas formuladas por Stalin y la necesidad de adaptarse a los cambios internacionales que  se había desarrollado en la sociedad internacional entre los años cincuenta y los sesenta.

Jrushchov trató de abordar cuatro grandes cuestiones, tanto a nivel interno como externo: la democratización de la administración y la desestalinización para la reforma estructural del Partido y la administración, la estimulación del desarrollo económico del país (la reorganización agrícola y flexibilización de los planes quinquenales) mediante incentivos a la producción y el aumento de la fabricación de bienes de consumo.

A nivel internacional Jrushchov trató de remodelar las relaciones con las democracias populares del bloque socialista, con el resto de países comunistas y con el Movimiento de Países No Alineados. Trataría de modificar el marco las relaciones con los países capitalistas. Jushchov analizará, como lo habían hecho ya sus predecesores, las contradicciones internas que tiene lugar en el régimen de producción capitalista, la innovación del Secretario del PCUS residirá en definir la situación del capitalista durante la posguerra mundial como la “tercera etapa de la crisis general del capitalismo”.

El sistema keynesiano de intervención estatal habría podido controlar de manera temporal las crisis capitalistas e introdujo en estos países una nueva faceta del poder estatal, el de agente económico. El estado capitalista podría soportar sus cíclicas crisis antes de su decadencia definitiva[1].

El líder de la URSS aceptó, de manera provisional, el papel de estímulo de los países capitalistas, en especial el de Estados Unidos, en el desarrollo científico y tecnológico que los países socialistas deberían aprovechar para su expansión y crecimiento, dando un mayor sentido a concepción de la coexistencia pacífica. La revisión más importante de Jrushchov fue la conversión de la doctrina de coexistencia pacífica en un pilar fundamental de la política exterior soviética, así se dio luz verde a las iniciativas de negociación con las potencias occidentales, sobre todo con Estados Unidos. De esta manera se establece un pragmatismo en la política exterior  impuesto por el sistema bipolar y el poder nuclear, Jrushchov intentaría reconciliarlo con el principio marxista de lucha de clases e inevitabilidad de la guerra. La doctrina de la política exterior sería la gran descuidada durante este período.[2]

Tal principio solo regirá las relaciones con occidente, pues el fundamento relacional con los países del bloque socialista será el siguiente:

  • División internacionalista del trabajo y de la producción entre los países del bloque.
     
  • Principio de socialismo en varios países y del comunismo en Rusia.
     
  • Pluralidad de vías de acceso al socialismo, en función de las características de cada país.
     
  • Principio de unidad internacional de los países socialista como miembros de una única comunidad socialista internacional[3].

El nuevo panorama internacional obligó a Jrushchov a imponer una visión más realista sobre el  pensamiento marxista-leninista. Ante la posibilidad de postergación de la crisis final del capitalismo habría que enfocarse en los conflictos mundiales que serán los puntos de inflexión de la crisis del sistema. Dado que la etapa de Jrushchov fue la época de la descolonización, el Secretario General deducía que ésta contribuiría al final del capitalismo de dos maneras: las metrópolis ya no tenían el monopolio económico de sus antiguas colonias que ahora proclamaban su plena soberanía nacional  e independencia económica aniquilando así el sistema de explotación colonial. Las potencias capitalistas ya no podrían acceder con la misma facilidad a las materias primas y recursos energéticos, elementos vitales para la supervivencia del crecimiento económico de sus economías nacionales. El bloque imperialista tendría que competir con países socialistas y sus nuevos aliados, según la visión de Jrushchov

Otro factor importante para afianzar esta tesis de desestabilización del sistema capitalista, fue el desarrollo bélico de los procesos de liberación nacional de los nuevos países independizados en Asia y África que los acercaría irremediablemente al bloque socialista frente a sus metrópolis. La aparición de estos nuevos estados desplazaría según Jurshchov el centro del enfrentamiento este-oeste, y la incorporación de ellos a la sociedad internacional transformaría la sociedad internacional alcanzando una dimensión universal.

Jrushchov agregaba también la acción de otros agentes que contribuirían a la aceleración de la crisis capitalista: las organizaciones sindicales y los partidos comunistas de los países burgueses, este último elemento opera como un factor puramente nacional.

El poder termonuclear desarrollado por Estados Unidos suscitará el abandono del postulado leninista de inevitabilidad de la guerra, el final del sistema capitalista no se dirimiría en el campo bélico si no en el terreno tecnológico y económico, la superioridad soviética, la generalización de la revolución en los países no socialistas y el hundimiento de los imperios coloniales garantizaría el triunfo del sistema comunista soviético.[4] .

Jrushchov allanó el camino para el giro diplomático que tomó la  intelligentzia soviética y que condujo al final de la Guerra Fría[5].

 


[1]Víd: REQUEIJO, Jaime: “Tres visiones del capitalismo” en: Papeles de economía española, nº 17,1983, pp. 2 y ss.

[2]PRUDNIKOV ROMEIKO, Valentina: “¿Continuidad o cambios en la política exterior de Rusia?” en: Revista de Relaciones Internacionales de la UNAM, nº 103, enero abril 2009, pp. 79-102

[3]CALDUCH, Rafael: “Las relaciones internacionales en la obra de los dirigentes soviéticos: una reflexión teórica” en: Revista de Estudios Internacionales,Vol. 2. Núm. 3. Julio-septiembre 1981, pp. 584-589

[4]JRUSHCHOV, Nicolai: “El nuevo programa del partido comunista de la URSS” en: Documentos, nº7, 1961, pp. 313 y ss.

[5]Víd: ZORGIBE,Charles: Historia de las Relaciones Internacionales. Del sistema de Yalta a nuestros días, vol. II, Editorial Alianza, Madrid, 1997, pp. 23 y ss.