Noomajía: La filosofía negra de Cibeles

25.08.2020

Este es un extracto de la serie de libros de Alexander Dugin Noomajía: guerras de la mente. El tema es el logos negro de Cibeles, interpretado como una enseñanza filosófica. Su serie también analiza el Logos luminoso de Apolo y el Logos oscuro de Dionisio.

Veinte principios de la filosofía negra

1. En la base de todo está la materia, hulesilva, ‘madera’, espacio, khora, la nodriza (de Timeo), la materia primera.

2. La materia, entendida en sentido amplio máximo (en cada género de manera lógica, mitológica, filosófica, teológica, religiosa, ritual y simbólicamente) es idéntica al ser e imbuye de ser a todos los fenómenos que surgen de ella.

3. La materia posee poder creativo y puede crear a partir de sí misma formas corporales y corrientes de vida. El ser de la materia se transforma en vida y en construcciones eidéticas. La materia es la creadora de todo.

4. El mundo es material, creado a partir de la materia y regresando a ella. (La materia) es el alfa y el omega de la existencia.

5. Las cosas se desarrollan, comenzando desde lo más material y conducen a formas más eidéticas hasta el pneuma (el espíritu) y el intelecto. Pero el intelecto (conciencia) no es otra cosa que una multitud de materia autónomo coordinada en un proceso.

6. El tiempo es material, lineal e infinito. Fluye en una y la misma dirección, pero este flujo no tiene ningún objetivo. Fluye como el Titán Océano, siempre en una dirección, pero nunca alcanza una meta. No tiene meta. La materia se desarrolla y progresa, pero siempre permanece en sí misma, mientras cambia constantemente.

7. La materialidad del espíritu es el secreto más alto del verdadero conocimiento. Todas las formas tienen un denominador común: el caos atónico. Apelar a él permite morir y resucitar, lograr transformaciones y transubstanciaciones. El espíritu es una consecuencia. Siempre es relativo. Sólo la materia es absoluta, y esa es la verdadera gnosis, que libera al conocedor de la opresión de las operaciones diferenciales.

8. Todo es su propio opuesto. Las diferencias nunca son absolutas, por lo que la transición al bando opuesto, la traición y las transgresiones son operaciones básicas del Logos Negro. Eufemismo radical, antífrasis.

9. Todo cambia constantemente y permanece en sí mismo constantemente. Las formas cambian, las eidosis. La materialidad permanece igual. Los elementos se transforman uno en otro, pero conservan una conexión con la base ontológica original, la materia misma. Los cambios (especialmente el movimiento) tienen solo una causa, pero no un objetivo.

10. La materia es cuantitativa, cantidad. Solo existe lo Múltiple; lo Uno puede surgir como producto del juego de lo Múltiple y puede desaparecer con la misma facilidad. La cantidad es anterior a la calidad.

11. La prioridad de la cantidad (lo Múltiple) se expresa en el hecho de que originalmente solo existen átomos. Entre ellos está el vacío. Esta atomización es necesaria para que lo múltiple sea muchísimo (y no uno, si admitimos la indivisibilidad de la materia).

12. Todos los cuerpos y también las almas y los espíritus constan de átomos. Están compuestos de átomos y se descomponen en átomos, algunos más rápidamente, otros más lentamente.

13. Su materialidad hace que todas las cosas sean iguales. Todos son polvo y vanidad.

14. Las cosas y las entidades se atacan constantemente entre sí en una batalla por la materia (como el valor más alto). Todos intentan destrozar a todos, dividiéndolos en cantidades. [Todo se descompone en átomos para volver a combinarse].

15. La posesión – comida, riquezas, cosas, recursos – es el significado y la meta del ser. La materia lucha con la materia por la materia. […]

16. Adorar lo material, estudiar lo material, someter a lo material, [etc] a las personas, creadas por lo material y para lo material, alabando eternamente la materia por su materialidad y participación en los [ciclos materiales].

17. Todo lo que existe como algo (y no como nada) evoca una sonrisa. Todo es gracioso, ya que la forma, la cosa, presentándose como forma y cosa, olvida su materialidad, mostrándose lo más importante como su opuesto, y eso es gracioso. […] Los estúpidos son más inteligentes que los inteligentes. Lo feo es más bello que lo bello. La materia monstruosa es más preciosa que la perfecta.

18. Lo que está más cerca de la materia (y no más lejos de ella) es más real. […]

19. Entre el mundo de los cuerpos materiales y la materia misma hay infinitos mundos. Están llenos de vida oscura y poderosa. Lo informe, lo incompleto, lo imperfecto y lo desfigurado es más poderoso, grande, más fuerte y formado ontológicamente que lo completo y acabado.

20. La materialidad es lo que es obvio en todo lo presente. Todo lo que existe es material. Pero a la materia misma le encanta esconderse. Siempre es un nivel más bajo. ¡Busquemos la materia!

Los veinte puntos de Dugin sobre la filosofía del Logos Negro hablan a menudo de la materia, como se puede ver. Dice que también podríamos haber hablado de la naturaleza. A la naturaleza le encanta esconderse y se esconde detrás de un velo. Cuando intentamos develar la naturaleza, corremos un riesgo fundamental en la filosofía. Cibeles mata / castra a sus amantes, aquellos que intentan acercarse demasiado a ella.

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera