Reseña del libro Tradición y Shock Futuro de Evgeny Nechkasov

20.04.2021

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

El libro Tradición y Futuro Shock: visiones de un futuro que no es el nuestro es sin duda un trabajo visionario. Es un libro profético que intenta describir cómo este mundo se está convirtiendo rápidamente en un "no-mundo" o en un "pseudo-mundo", algo que fue predicho, en términos generales, por antiguas y terribles profecías que podemos encontrar en todas las sagradas tradiciones. Los tradicionalistas del siglo XX consideraron que estas profecías se cumplieron al comenzar la "crisis" que experimenta el mundo moderno y que ha sido vagamente percibida y descrita en numerosos ensayos dedicados al análisis de la "cultura" en Occidente en las últimas décadas. Sin embargo, solamente ahora somos testigos del alcance y la fuerza que tienen estos procesos, los cuales emergen con una ferocidad tan estridente, auto-referencial y abierta, que cualquiera que tenga el más mínimo conocimiento de la trayectoria cósmica que sigue el mundo actual sería completamente deshonesto consigo mismo si no reconocería la despiadada y destructiva realidad que estamos experimentando. Tradición y Shock Futuro nos da una visión de conjunto de la fase del Kali-Yuga en la que hoy nos encontramos.

El libro sostiene que el principal problema que enfrentamos en la Modernidad es el proceso que nos lleva a una singularidad tecno-génica donde los simulacros y las ideologías "trans", promovidas por la Postmodernidad, culminan en la instauración de un paradigma que busca la desintegración completa de todas las categorías restantes de la "realidad", como lo son el mundo y el hombre. Por lo tanto, no estamos hablando de una “conspiración” o de un plan maestro que tiene un objetivo definido, sino de un largo proceso que ha dado nacimiento a un fruto artificial, venenoso y decrépito que hoy estamos viendo madurar. Este proceso fue anticipado por la aparición de la ontología creacionista de origen abrahámico que opuso al hombre en contra de un mundo que era considerado profano y del cual estaba excluida la existencia de un Dios trascendente; la Modernidad y la tecnología destruyeron las múltiples dimensiones que antes poseían tanto la naturaleza como el cosmos, la sacralidad y el ser humano. Pasamos de un pluriverso repleto de dioses y diosas, espíritus, criaturas míticas y topografías simbólicas, a un universo dominado por una realidad profana donde solo existen recursos que deben ser extraídos por la técnica, donde se práctica una explotación sin límites y donde la res extensa está completamente alienada. El ser humano, que antes era el recipiente donde existía la divinidad (siendo el hombre parte de la una realidad cósmico-sagrada de la que participan el ser y el devenir, la vida, la muerte y el renacimiento; lo celestial, lo metamórfico y lo ctónico), ha sido reemplazado por una existencia meramente fisiológica que ejerce una racionalidad indiferente hacia el mundo circundante. Por lo tanto, el mundo se convierte en un lugar que es concebido como un espacio del cual se deben extraer tantos recursos como sean posibles. Es una realidad cínica y cerrada de la que no se puede escapar y fuera de la cual no existe nada más. La Posmodernidad considera que la “realidad” es un ente lamentable y fijo que se disipa en medio de una agonía que nos promete una nueva “emancipación”, pero esta supuesta libertad no culmina en una liberación del mundo o del ser humano, sino en un proceso de “objetivación” al cual todas las cosas han sido reducidas y subsumidas. El "mundo" y lo "humano", que de ahora en adelante no son más que fantasmas, acaban por desvanecerse dentro de un fluido e hipnótico caleidoscópico materialista manipulado por la tecnología donde todo lo que "es" simplemente "es" en la medida en que este "conectado" al proceso de reproducción de los simulacros y de la "realidad virtual", proceso que se hace cada vez más autónomo. Este sería el mundo del transhumanismo, la ontología orientada hacia los objetos, la impresión 3D, la realidad virtual, la Inteligencia Artificial, la singularidad y la "Gran Reconstrucción". Sin lugar a dudas, en semejante mundo no pueden existir para nada los seres "humanos", ni tampoco podemos decir que sea un "mundo" donde podamos vivir y morir de forma natural, ni mucho menos de forma metafísica. Este "mundo" es una alienación de la alienación absoluta, donde se produce la deshumanización por medio de entidades semi-humanas, la "mundanización" y la creación de un "no-mundo" en el que no existen ya más ni las "cosas" ni la "conciencia", sino solamente la hiper-abundancia y el reino de la “parte maldita” (la cual carece de ahora en delante de alguien que pueda sacrificarla y devolverla a la nada o también de un lugar a donde pueda ser sacrificada), siendo esta última la que subsume la realidad y la convierte en una serie de coágulos amorfos dentro de la nada. En esta “vida” tal y como la conocemos hoy podemos decir que la muerte pierde cualquier sentido y se convierte en nada más que un objeto caracterizado por la prevención y el espectáculo. ¿Qué valor puede tener alguien o algo en esta realidad donde todo se convierte en un proceso monótono?

No obstante, podemos decir que esta reseña no le hace justicia a la visión panorámica, amplia, erudita y casi mística que expone Nechkasov en su libro. El autor examina una vasta cantidad de campos de estudio que van desde la antropología hasta la economía, la literatura, el cine, la tecnología, el pasado y el presente o los intentos tanto fallidos como exitosos de resistencia y diagnósticos ante semejante mundo. Tradición y Shock Futuro es antes que nada un compendio enciclopédico de lo que esta aconteciendo dentro del Kali-Yuga. Si bien muchos autores, durante los dos últimos siglos, han conseguido descifrar los “supuestos secretos” de la Modernidad y la Posmodernidad, debemos decir que este trabajo de Nechkasov se distingue quizás por su excepcional y amplio alcance que perfecciona los análisis anteriores. Nechkasov también reflexiona sobre los momentos filosóficos y tecnológicos de la Antigüedad que se han convertido en hitos que de algún modo nos han llevado hasta el mundo de hoy: quizás esa es la razón por la cual el título del libro intenta inducir ese sentimiento de que hoy estamos enfrentando este "shock futuro", que según el autor va desencadenando un enfrentamiento inminente y que se ha encarnado en este "valle inquietante" (1).

Lo más interesante del libro Tradición y Shock Futuro es que considera que la tecnología es el motor que impulsa el Kali-Yuga. La tecnología, argumenta Nechkasov, no es un fenómeno neutral o un simple "instrumento" que ha acompañado el ser-en-el-mundo del hombre desde tiempos inmemoriales. Los "instrumentos" que el hombre uso en el pasado no tienen nada que ver con la tecnología: estos instrumentos del pasado fueron creados durante milenios teniendo en cuenta reglas, prescripciones y rituales sagrados que aseguraban que estos instrumentos jamás adquirieran "vida propia". La tecnología tal y como la “conocemos” hoy en día es más bien aquello que Heidegger denominó la Gestell – “dispositivo” – y cuya esencia radica en que el ser humano se ve abrumado por los imperativos mismos a los que sus creaciones técnicas los impulsan continuamente. El hombre deja de ser el artífice de sus herramientas y el origen material que estas herramientas tenían ya no es un reflejo de una dimensión superior o mucho más profunda. De ahora en adelante el hombre no es nada más que un sirviente de las máquinas, las cuales no tienen ningún fundamento existencial y no son otra cosa que copias mecánicas las unas de las otras. El continuo funcionamiento de estas estructuras se convierte en el único estilo de vida y objetivo del hombre: una "vida" que de ahora en adelante no es otra cosa que una existencia completamente alienada del ser-en-el-mundo. El Gestell ha conseguido desbordar la producción material y a ahora proyecta su lógica hacia la sociedad, el ser humano, la existencia y el mundo. El hombre moderno ha quedado alienado dentro de este "dispositivo" en constante crecimiento y expansión para acabar dándose cuenta que ahora su "objetividad" lo abarca todo. El hecho de que no contemos con un vocabulario que nos permita describir este dispositivo desde una perspectiva que no esté contaminado por la “subjetiva” o basada sobre la “identidad” demuestra cómo estamos siendo dominados por el pos-humanismo. La filosofía analítica, la ontología orientada hacia los objetos, el realismo especulativo y el transhumanismo, entre muchas otras novedades, son las propuestas filosóficas que el Gestell está usando para convertir a los seres humanos en objetos.

La crítica de Nechkasov contra la tecno-génesis está basada en las dos corrientes más radicales que se han opuesto a la Modernidad: el tradicionalismo y el pensamiento de Martin Heidegger. Nechkasov, como todo buen tradicionalista, muestra con abundantes citas las ideas y la comprensión cualitativamente diferente que tienen las sociedades tradicionales (desde la antigua Grecia hasta las actuales tribus arcaicas de África, América Latina, Asia y Polinesia) de la “tecnología”. Su crítica contra la tecnología está firmemente arraigada en toda clase de mitos tradicionales y en una renovación de las cosmovisiones sagradas. Nechkasov fundamento su pensamiento en las ideas de Heidegger y correlaciona el camino que ha seguido la tecnología con una serie de cambios sutiles que han ocurrido en los paradigmas de la historia de la filosofía, la ontología fundamental del Ser y la fenomenología del mundo. Al mismo tiempo, el autor hace referencia y recapitula magistralmente muchos otros estudios y hallazgos que han hecho muchos autores, particularmente los que tienen que ver con la antropología cultural.

Tradición y Shock Futuro, como indica el título, es una obra dedicada a la Tradición. El trabajo de Nechkasov en muchos aspectos continúa, mediante nuevas exposiciones e interpretaciones rigurosas, así como críticas muy interesantes, de las diferencias cualitativas que existen entre el mundo moderno y la tradición tal y como fue entendida por René Guénon, Julius Evola y Alexander Dugin. Nechkasov es el creador del Tradicionalismo Pagano y por esa razón defiende el manifestacionismo como la revelación de lo Divino en el mundo. Según Nechkasov la Gestell desafía – o más bien impide – el manifestacionismo, por lo que la regeneratio del rito y los sacrificios son un imperativo que permitirá la llegada de una nueva Edad de Oro. Enfrentar los principios tecno-génicos del Kali-Yuga significa imponer en el aquí y ahora la realidad metafísica. El esbozo que hace el libro Tradición y Shock Futuro recuerda a las críticas que hacia René Guénon en La crisis del mundo moderno y El reino de la cantidad y el signo de los tiempos, o a la inmensa confrontación que Evola traza en su libro Rebelión contra el mundo moderno, además de la necesidad de recuperar lo arcaico que vemos en las obras de Mircea Eliade y los caminos filosóficos que han sido abiertos por el pensamiento de Alexander Dugin. Podemos decir que Tradición y Shock Futuro es una especie de “manifiesto” y además es lo más cercano que ha existido en los últimos tiempos a Cabalgar el Tigre dentro del ambiente del tradicionalismo. Quizás sea por eso que algunas de las ideas de Nechkasov para afrontar el Kali-Yuga son mucho más radicales que las sostenidas por otros escritores tradicionalistas. De hecho, es difícil encontrar otro libro escrito por un tradicionalista que intente retar de un modo semejante los desafíos que plantea el Kali-Yuga y que se encuentre tan a la par con todos los problemas que conocemos. Esto se debe no solo a la radicalidad con que este problema se ha encarnado en el mundo contemporáneo (donde la tecnología ha alcanzado niveles que los tradicionalistas de antaño muy difícilmente hubieran sido capaces de anticipar), sino al hecho de que Nechkasov enfrenta el Kali-Yuga a partir de la lectura de Cabalgar el tigre de Evola y de las primeras obras metafísicas escritas por Alexander Dugin: mientras más caigamos dentro del proceso del Kali-Yuga significa que seremos capaces de llevar a cabo un ascenso inimaginable y un acto trascendental mucho más radical. Como indudablemente sucede con obras como esta, el llamado que hace Nechkasov va dirigido exclusivamente a las élites intelectuales que están preparadas para seguir sus ideas, reconocer sus imperativos y contemplar este panorama de acuerdo a una escala e iniciativa que paraliza por completo a los no iniciados, pero que atrae la ira de quienes no comprenden – o, peor aún, de aquellos que comprenden plenamente lo que dice el libro – el origen de tales ataques.

Después de todo lo que hemos dicho, nos sentimos incapaces de comentar los escenarios y estrategias que el autor intenta esbozar al final de su libro. Sin lugar a dudas debemos decir que algunos de estos escenarios y estrategias se encuentran muy lejos de cualquier clase de “deseabilidad” o “viabilidad” real. En cambio, podemos decir que estas ideas son más bien planes que podrán aplicarse bajo ciertas circunstancias o de ecuaciones personales que únicamente podrán ser puestas en práctica por quienes aún vivan en pie en medio de las ruinas. Esta "destrucción", o, mejor dicho, tensión, solamente puede emerger de la conciencia de aquella vanguardia a la que va dirigido Tradición y Shock Futuro: ¿cómo serán capaces de sobrevivir estos últimos hombres que siguen luchando por el retorno de la Tradición en un no-mundo post-humano en el que incluso las profecías que contienen los textos sagrados, resguardados en los más remotos santuarios, nos hablan de la destrucción misma de la naturaleza? ¿Acaso no será esta una prueba que el mundo hace para ver si aquellos que realmente buscan la verdad no se encuentran conectados a esa matrix post-humana en un momento donde incluso los Dioses de la Muerte y la Destrucción parecen haberse ido para siempre? Son estas preguntas y la tensión escatológica que ellas plantean lo que "prolongan este presente que durará hasta que venga por fin un mañana". Podemos concluir que Tradición y Shock Futuro de Nechkasov plantea con una radicalidad sin precedentes la cuestión de qué significa que seamos tradicionalistas en el siglo XXI.

Notas:

1. En la estética, el valle inquietante —del inglés uncanny valley— es una hipótesis en el campo de la robótica​ y animación por computadora en 3D​ que afirma que cuando las réplicas antropomórficas se acercan en exceso a la apariencia y comportamiento de un ser humano real, causan una respuesta de rechazo entre los observadores humanos. El «valle» en cuestión es una inclinación en un gráfico propuesto, que mide la positividad de la reacción de las personas según el parecido humano del robot.