Resumen de la conferencia en San Petersburgo 26 de septiembre de 2013

09.11.2020

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

- La sociedad global de hoy ha entrado en la etapa inicial de una crisis sistémica, que en su escala es comparable al punto de inflexión histórico que comenzó cien años antes de la nueva era y terminó con la aparición del Califato Islámico. El período histórico indicado fue el tiempo de transición del sistema del esclavismo al feudalismo. Se caracterizó por la reducción a cero de las matrices fundamentales de la civilización pagana y la globalización del discurso monoteísta. Todas las antiguas tradiciones metafísicas se actualizaron en forma sincrética bajo el signo del cristianismo. Junto con ello, el monoteísmo puro del Islam se destacó, lo que inmediatamente se convirtió en una plataforma para una lucha total entre estas dos tendencias opuestas: un intento de recrear un nuevo sistema alternativo para reemplazar el mundo arcaico colapsado de los imperios teocráticos (esta tendencia se expresó en la creación del Califato) y una tendencia antisistémica dirigida contra cualquier mundo terrenal establecido por las autoridades basadas en una comprensión finalista de la historia.

- Hoy comienza un período de transición en el que la amenaza de un retorno a gran escala de la humanidad en la era pre-feudal a la esclavitud se encuentra en un nivel diferente, y la restauración de las tecnologías de coerción no económicas se combinará con las formas más sofisticadas y avanzadas de la llamada "economía intelectual". Esto es posible debido al hecho de que la sociedad global actual ha absorbido y socializado todos los aspectos de las manifestaciones humanas, lo que se puede llamar un "contorno antropológico externo". En otras palabras, los aspectos fundamentales de la presencia del hombre en el mundo como la relación del hombre con Dios y la relación del hombre con la naturaleza (espacio) se sometieron a la socialización.

- La sociedad global, como resultado de la socialización del "contorno antropológico externo" (apropiación de todas las formas de actitud de una persona hacia el factor extrahumano), ha alcanzado la polarización máxima dentro de sí misma, dividiéndose en "clases bajas" y "clases altas" completamente impotentes prácticamente ilimitadas en sus privilegios. Esta separación pasa por todos los países y pueblos, ignorando el mito de los "mil millones de oro". Hoy, clases las plebeyas de las megaciudades en el mundo occidental pesan políticamente mucho menos que las clases plebeyas de la antigua Roma.

- El último recurso, aún no totalmente socializado, sigue siendo el hombre mismo como tal, o más bien lo que llamamos el "contorno antropológico interno", esto es, en primer lugar, la relación de una persona como especie con su propia conciencia con el Logos, es este contorno antropológico interno la última y final fuente de la vida humana como portadora de Sentido, y esta misma fuente es la base de la alienación permanente y la formación de capital, formando un ambiente de civilización.

- La crisis de la sociedad global se expresa principalmente en múltiples conflictos y contradicciones entre la élite gobernante global, así como entre los niveles más altos del poder mundial y la clase gobernante global (gestión). Las contradicciones se generan principalmente por el conflicto entre los portadores de diversos escenarios que describen la transición a una nueva formación sociopolítica y la esencia de esta estructura futura. Tal estratificación en las estructuras de poder y administración crea los requisitos previos para una guerra mundial inevitable.

- Una división en la cima de la sociedad global es la única oportunidad para que los que están en el fondo del mundo se oponga a todos los mega-escenarios de las élites, en los que la humanidad no espera nada bueno, su propia versión alternativa de la historia. Sin embargo, el recurso secular de protesta, que se expresó al máximo en el marxismo y el movimiento de la izquierda mundial, está completamente agotado.

- Por lo tanto, hoy, como en los siglos XIV, el Islam resulta ser un verdadero frente de resistencia a la "cima" global. En otras palabras, estamos hablando de los fundamentos teológicos de la protesta, tal como lo fue durante muchos siglos antes del comienzo de la Nueva Era.

- El Islam radical, a diferencia del marxismo y cualquier forma de protesta secular (izquierda y derecha), tiene un carácter fundamentalmente antisistémico, ya que procede de la afirmación de que la historia de la humanidad es final y es una especie de macro-argumento con un significado completo. Además, a diferencia del cristianismo, que también es escatológico, el Islam radical no argumenta que el significado del macro-argumento histórico es salvar a la humanidad, sin mencionar la "redención de la creación" como tal. La esencia de la historia humana para el Islam radical consiste en realizar la misión del "Espíritu de Dios", una partícula de la cual se arroja a través de Adán al Ser creado para triunfar sobre él. Esto es lo que hace que el Islam radical no solo sea escatológico (es decir, que enseña sobre el fin del presente), sino finalista: el Islam enseña que la conciencia humana en este momento y en cada uno de sus portadores está indisolublemente vinculada no solo con el aspecto mortal de la historia humana, pero también con el inevitable fin del tiempo histórico.

- Este Islam radical es el núcleo conceptual del hecho de que ante nuestros ojos está adquiriendo gradualmente el carácter del Islam político. El islam político aún se encuentra en la fase inicial infantil de su formación después de siglos de animación suspendida bajo la presión estatal de varias dinastías de califas. Sin embargo, el final del Imperio/Califato Otomano en 1922 creó los requisitos previos para el despertar islámico, y este proceso llevó tiempo desde la abdicación del último califa islámico hasta nuestros días. Sin embargo, estos son solo los primeros pasos del Islam político. La gran mayoría de los radicales activos en el campo islámico todavía piensan en términos del gobierno de la sharia, que no saca al movimiento islámico moderno de los marcos civiles y sociales. Para volverse político, el Islam debe plantear la cuestión del poder, no la base legal de la administración.

- Rusia tiene un lugar especial en el próximo colapso del sistema global actual, ya que representa un fenómeno único de un territorio político en nuestro planeta, independiente del componente étnico tanto de los pueblos que viven en este territorio como de las élites que gobiernan estos pueblos. Bajo los varangianos, los tártaros, los alemanes, los judíos, este territorio político es una zona de inestabilidad antropológica (histórica), que abarca todo el norte de Eurasia. Al mismo tiempo, este territorio, en el que el Islam durante siglos ha resistido efectivamente tanto el paganismo de Oriente como a las simulaciones ideológicas de Occidente, es el componente espiritual menos controlado de la civilización rusa. En el gran conflicto que es inevitable entre los "niveles superiores" globales y los imperios que representan sus intereses, Rusia ocupará la posición de un territorio de apoyo para todas aquellas fuerzas de la humanidad que no aceptan ni su nueva esclavitud ni su exclusión de la historia a la inexistencia antropológica.

Fuente: http://kontrudar.com/lekcii/tezisy-k-konferencii-v-sankt-peterburge-26-sentyabrya-2013-goda