Una enciclopedia sobre el (geo)policentrismo político

03.03.2021

Traducción de Juan Gabriel Caro Rivera

Reflexiones en torno al libro de Leonid Savin

El nuevo libro que ha publicado Leonid Savin, Ordo pluriversalis: el resurgimiento de un orden mundial multipolar, puede ser descrito como una impresionante guía de un solo volumen cuyo contenido es fundamentalmente una enciclopedia que estudia todas las teorías políticas del mundo moderno. Los trece capítulos que posee el libro pueden ser considerados completamente independientes y los lectores fácilmente pueden usar cada una de sus páginas como material de referencia independiente de ser necesario. No obstante, cada uno de estos capítulos está organizado según un orden lógico que tiene bastante armonía y que los hace no solo eruditos, sino que también permite a los especialistas en las ciencias políticas profundizar en cada uno de los detalles específicos que ayudan a comprender la gran diversidad de estrategias que están alineando las fuerzas que ahora están emergiendo en el mundo. La erudición y naturaleza enciclopédica de esta obra se expresa principalmente en el hecho de que cita cientos de nombres de diversos teóricos (a veces incluso de aquellos que apenas si merecerían ser mencionados), tanto de habla inglesa como muchos latinoamericanos, alemanes, iraníes, paquistaníes, hindúes, chinos, japonés y de otras partes… Leonid Savin apela ampliamente a las tradiciones rusas en torno a la ciencia política y la geopolítica que van desde citas de Lev Mechnikov e Ivan Ilyin hasta los euroasiáticos de las décadas de 1920 y 1930, que le proporcionan un fundamento muy sólido al conjunto, aunque, en nuestra opinión, el libro hubiera sido mucho más provechoso en caso de haber tomado en consideración varios otros conceptos de la geopolítica clásica rusa de principios del siglo XX y los hubiera estudiado desde el punto de vista de las teorías modernas de la multipolaridad.

Pero volvamos a las ideas de Leonid Savin. El libro comienza con una enumeración de todas las teorías de la unipolaridad y la multipolaridad que se han hecho en los Estados Unidos y luego pasa a preguntarse cómo todos estos expertos entienden el concepto de "polos" de poder en el mundo actual, además de sus ideas sobre la hegemonía y el equilibrio de poder en medio de esta época nuclear. Leonid Savin cree que la multipolaridad del siglo XXI no tiene ningún precedente real en el pasado y que los sistemas de las relaciones internacionales que existían en la Antigüedad y en la Edad Media, por no hablar de la época moderna, se basaban en un conjunto de fuerzas muy diferentes. Ahora bien, por primera vez en la historia mundial, la multipolaridad se está convirtiendo en un fenómeno global. Este es un hecho que se ha venido constatando en los últimos diez años y hoy en día estamos esbozando una transición desde la “multipolaridad” al “policentrismo” y la “pluralidad” (este hecho lo podemos comprobar incluso en la formulación de la Estrategia de la Política Exterior oficial de la Federación de Rusia). Estos términos son mucho más consistentes, ya que no prejuzgan la cuestión de la naturaleza de la relación y el potencial conflicto entre los futuros polos de poder.

Además, el autor incursiona en varias esferas que son aparentemente lejanas a la geopolítica pura, como la aproximación que hace al campo de los sistemas jurídicos de varias civilizaciones (como la andina, la rusa, el Islam, los pueblos alemanes), así como sus distintas filosofías sobre el tiempo y el espacio. Todo esto lleva a Leonid Savin a plantear cuestiones filosóficas generales como la existencia auténtica de los diferentes pueblos, un problema que el resuelve a través del paradigma proporcionado por Martin Heidegger. Exponiendo de forma escueta las teorías indigenistas, orientalistas y los conceptos raciales modernos desde el punto de vista del discurso euroasiático, Savin consigue deconstruir las tendencias occidentalocéntricas ocultas en la ciencia política, la economía y la cartografía y, por lo tanto, desacredita la afirmación de la supuesta universalidad de las categorías y valores occidentales. El libro celebra el centenario del nacimiento del movimiento euroasiático y Savin es un continuador de la línea epistemológica que el príncipe Nikolai Trubetskoy ya había expuesto en su libro Europa y la humanidad. Las ficciones acerca del "derecho internacional" y los conceptos occidentales de soberanía y seguridad se desmoronan, como un castillo de naipes, ante los golpes intelectuales propinados por el libro de Leonid Savin. Por supuesto, la apelación al "Nomos de la Tierra" de Carl Schmitt juega un papel importante en este proceso, aunque las ideas de Schmitt no encajan del todo en la concepción que Leonid Savin tiene del punto de vista de la realidad ruso y proclama que es necesario transitar desde un "Nomos del Derecho" a un "Nomos de la Gracia". En ese sentido, resultan muy interesantes las preguntas que hace el autor sobre qué formas llegará a tomar la soberanía (no) estatal en el siglo XXI, o el porvenir en general de los Estados nacionales, su futura unión y sus fronteras. También lanza la pregunta acerca de qué formas adquirirá la economía que, en este caso, es un problema curiosamente menos controvertido que los demás: es aquí donde Savin se refiere al hecho de que varias doctrinas económicas religiosas están experimentando un nuevo apogeo en medio del mundo moderno.

Teniendo como punto de partida la geopolítica pura y profundizando en ámbitos tan distintos como la filosofía del derecho, las culturas religiosas, los distintos tipos de poder y de Estados, el autor de Ordo pluriversalis no deja de lado la cuestión de las etnias, las naciones y las civilizaciones, problema que aborda desde la tradicional perspectiva eurasiática, pero teniendo en cuenta las poco conocidas teorías sobre la identidad que existen en Rusia, Asia y Latinoamérica. La perspectiva de Leonid Savin profundiza en un amplio rango de teorías modernas acerca de la civilización y el análisis del sistema mundial hasta la investigación de la psicología étnica. A partir de esta comprensión de la práctica, el autor pasa a la comprensión filosófica de la pluralidad del mundo (la teoría del neopluralismo, etc.), coronando todo el libro con una defensa de la Cuarta Teoría Política de Alexander Dugin. Todo esto le da el golpe de gracia al occidentalocentrismo y a la unipolaridad liberal que es demolida en el último capítulo del libro de Leonid Savin, especialmente cuando examina toda una serie de dificultades prácticas que tienen que ver con la maduración de un mundo multicéntrico y pluricéntrico el cual está naciendo ante nuestros ojos y que puede ser pensado desde un enfoque sistemático. Sin duda, este libro es muy complejo y está dirigido, en primer lugar, a quienes piensan de forma profesional la política de hoy en día tanto en Rusia como en el mundo. Con el lanzamiento de Ordo pluriversalis, la escuela geopolítica rusa una vez más se lanza con confianza el escenario mundial.