Europa

Una España soberana en la era de la Globalización.

28.06.2019

Nos han quitado muchas cosas por el camino. Maravillosas tradiciones que recordamos con cariño de nuestros padres y abuelos, paisajes hermosos hoy pasto del asfalto y el hormigón, palabras eternas con las que definíamos las aventuras de la infancia, el respeto a una herencia secular, la concordia fraternal entre personas de origen distinto, la estabilidad y dignidad en el trabajo que nos hacía suficientes, esa sensación de seguridad con la que podíamos jugar en la calle, referentes morales hoy destruidos por la televisión, el orgullo por los símbolos que nos unen. Y no es mera nostalgia por un pasado recordado; es la evidencia empírica del precio de un desarrollo no siempre adecuado y sostenible.

Evola, el populismo y la cuarta teoría política

10.02.2019

Uno de los rasgos de nuestra desgraciada época es la facilidad con la que se colocan etiquetas, tanto a los intelectuales como a las corrientes y fenómenos políticos. De derecha o de izquierda, populistas o elitistas, progresistas o conservadores… En la realidad de los hechos, la única distinción que todavía existe es la que opone intelectuales del pasado con los que prefieren ser contemporáneos del futuro. El segundo grupo (no muy numeroso, a decir verdad) comprende a los espíritus nacidos décadas antes – e incluso podríamos decir siglos antes, como Nietzsche – en la línea del tiempo de la Historia, a la vanguardia de una realidad que apenas está desplegándose en su totalidad. La historia de los grandes precursores, de estos cortocircuitos vivientes del tiempo, no ha sido escrita aún. Mientras tanto, seria bueno aprender a reconocerlos.