Alemania: confiscación de bienes para los inmigrantes

Lunes, 15 Mayo, 2017 - 12:00

Las autoridades de Hamburgo, la segunda ciudad más grande en Alemania, han comenzado la confiscación de viviendas privadas para aliviar la escasez de vivienda, que se ha visto especialmente agravada por la decisión de la canciller Angela Merkel de permitir la entrada en el país de más de dos millones de inmigrantes en los últimos años.

Los funcionarios de la ciudad habían incautado propiedades comerciales y las habían convertido en refugios para los inmigrantes desde finales de 2015, cuando Merkel abrió las fronteras alemanas a cientos de miles de inmigrantes procedentes de África, Asia y Oriente Medio. Ahora, sin embargo, la ciudad está expropiando propiedades residenciales de propietarios privados.

En un movimiento sin precedentes, las autoridades de Hamburgo han confiscado recientemente seis unidades residenciales en el barrio de Hamm, cerca del centro de la ciudad. Los edificios, propiedad de un propietario privado, necesitan reparación y han han estado vacíos desde 2012. Un administrador designado por la ciudad está ahora renovando las propiedades y las alquilará - en contra de la voluntad del propietario - a los inquilinos elegidos por la ciudad. La portavoz del distrito Sorina Weiland, dijo que todos los costos de las reformas se facturarán al propietario de las propiedades.

La expropiación está autorizada por la Ley de protección inmobiliaria de Hamburgo (Hamburger Wohnraumschutzgesetz), una ley de 1982 que fue actualizada por el gobierno socialista de la ciudad en mayo de 2013 para permitir a la ciudad confiscar cualquier propiedad residencial una vez haya quedado vacía durante más de cuatro meses.

Se ha dicho que el contrato de arrendamiento forzoso, el primero de este tipo en Alemania, está dirigido a presionar a los propietarios de otras residencias vacías en la ciudad para que las pongan en disponibilidad de alquiler. De las 700.000 viviendas de alquiler en Hamburgo, entre 1.000 y 5.000 (menos de uno por ciento) se cree que están vacías, según una estimación del Senado de Hamburgo.