Hillary Clinton y Wikileaks: lazos con Arabia, financiación del terrorismo, armas en Siria, golpe en Turquía y pucherazo electoral

Lunes, 8 Agosto, 2016 - 16:00

Las recientes publicaciones de WikiLeaks arrojan luz sobre varios episodios de la biografía de Clinton, desde sus vínculos con la constructora Lafarge, que financia al terrorismo, hasta el escándalo en el Partido Demócrata. Entre las acusaciones más importantes están la financiación secreta del Estado Islámico y el tráfico de armas en Siria. 

Financiación del terrorismo

La candidata del Partido Demócrata formó parte de la dirección del gigante de la construcción francés Lafarge, al que se acusa de financiar en secreto al Estado Islámico. Lafarge habría llegado a un acuerdo lucrativo con la organización terrorista para maximizar las ganancias de sus operaciones locales de producción de cemento e incluso llegó a comprar petróleo a los yihadistas.

Hillary Clinton estuvo en el consejo de administración de la compañía desde el año 1990 hasta 1992, y la misma es donante habitual de la Fundación Clinton. La firma francesa donó hasta 100.000 dólares en 2015. Fue incluida en la lista anual de donantes de la Fundación el año pasado y figura en la misma en el primer trimestre de 2016.

Por otra parte, a finales de 1980, Hillary Clinton tuvo relación con la empresa cuando Lafarge apoyó a la CIA en su programa de armas secretas dirigidas a Saddam Hussein.

Suministro de armas para los radicales en Siria

El pasado 25 de julio, el fundador de WikiLeaks, Julian Assange, aseguró que existen "flujos de armas que van a Siria, guiados por Hillary Clinton hacia los yihadistas, incluidos los del Estado Islámico".

De esta forma, no solo la exsecretaria de Estado estaba al tanto de los repetidos envíos de armas a los yihadistas en Siria, sino que también lo sabían varias figuras clave en la Casa Blanca, incluido el presidente de EE.UU., Barack Obama.

El portal de noticias True Pundit publicó este lunes que Barack Obama, la Casa Blanca, Hillary Clinton y el Departamento de Estado eran conocedores del suministro de armas desde Bengasi, en Libia, a las tropas radicales en Siria.

Dichos "rebeldes" representaban en gran parte a las facciones extremistas de Al Qaeda y la Hermandad Musulmana, escribe el portal citando varios documentos filtrados. En esos documentos se precisa que "armas de los antiguos almacenes libios fueron enviadas desde el puerto de Bengasi a los de Baniyas y Burj Islam, en Siria".  

Benevolencia comprada por Arabia Saudita

Assange afirmó también que "Es probable que Arabia Saudita sea la principal fuente de inversiones para la Fundación Clinton", agregando: "Analicen su política: mientras [Hillary Clinton] ocupaba el cargo de secretaria de Estado fue muy benévola con Arabia Saudita [...] "Hay muchas cosas que unen a Arabia Saudita y a Hillary Clinton, y también a la fundación de la familia Clinton con ese país árabe", afirmó Assange en una entrevista con RT en inglés.

Arabia Saudí y Hillary Clinton, detrás del golpe de Estado en Turquía

El fundador del portal, Julian Assange, reveló también que Arabia Saudí y Hillary Clinton estaban detrás del fallido golpe en Turquía.

Assange aseguró que la intentona golpista en Turquía fue organizada en cooperación entre Arabia Saudí y las autoridades de EE.UU., sobre todo Hillary Clinton, y con el apoyo de los medios de comunicación del país norteamericano.

Afrimó también que los partidarios del líder opositor turco, Fethulá Gulen, al que Ankara considera el cerebro del golpe del país, son patrocinadores de la campaña electoral de Clinton en las elecciones generales de EEUU.

Según Assange, los medios estadounidenses fueron los que difundieron la noticia de que el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, había pedido asilo político en Alemania, en un intento por apoyar y fortalecer la posición de los golpistas.

Desde el intento de golpe de Estado han surgido especulaciones sobre la autoría e incluso un periódico afín a Erdogan ha señalado que el golpe fue financiado por la Agencia Central de Inteligencia de EE.UU. (CIA, en inglés) y dirigido por un general norteamericano retirado.

Escándalo en el Partido Demócrata

Además de los aspectos de la política exterior de Hillary Clinton, las filtraciones también hicieron públicos más de 19.000 correos electrónicos y archivos de audio de mensajes de los jefes de campaña de Clinton y las siete principales figuras del Comité Nacional Demócrata de EE.UU.

Esta correspondencia muestra que los funcionarios del partido, en contra de las reglas, lejos de ser neutrales hacia todos los candidatos, se pronunciaron a favor de Hillary Clinton en las primarias presidenciales en detrimento del otro candidato, Bernie Sanders. La publicación de los documentos obligó a dimitir a la presidenta del Comité Nacional Demócrata, Debbie Wasserman Schultz.

Clinton, cada vez más en evidencia, culpa a Rusia

Por su parte, los políticos estadounidenses "encuentran huellas rusas" en las recientes filtraciones de WikiLeaks.

En su entrevista, Julian Assange explicó que además de WikiLeaks, otras organizaciones también difundieron esos documentos. Y que los datos de algunos ficheros convertidos de 'doc' a 'pdf' muestran que los convirtieron en una computadora con lenguaje operativo ruso. "Es una prueba de que un ruso puede estar involucrado", comentó el activista. "O de que alguien quiere que por lo menos así lo parezca", añadió.

"Teniendo en cuenta que la fuente real es conocida, y en este caso es el Comité Nacional Demócrata, es  Debbie Wasserman Schultz [la presidenta del Comité Nacional Demócrata], es Luis Miranda, el director de Comunicaciones, sabemos que tienen la fuente original", explicó Assange.

"Así que hay una dificultad en la campaña de Clinton para intentar paliar las consecuencias de la filtración. El contenido es incuestionable, así que hay que introducir un actor externo. Intentaron introducir a los servicios de inteligencia de Rusia", opinó.

Alba - Alwaght