La ONU urge a Europa a abrir las fronteras a inmigrantes económicos

Lunes, 25 Julio, 2016 - 11:00

El representante de Naciones Unidas para inmigración, excomisario europeo y expresidente de Goldman Sachs, Peter Sutherland, ha pedido a la UE que no sólo acoja a los solicitantes de asilo, sino que también abra sus puertas a todos los inmigrantes que lo soliciten.

Pepe G.-Saavedra - ¿Se acuerdan de los valores europeos? Ideas y convicciones sobre las que se construyó un gran proyecto bautizado como Unión Europea. Sí, ese mismo que pende de un hilo, fomentado por las élites bajo la frustrada mirada de los ciudadanos, de la gente que aún cree en el modelo europeo. Pero no es este el proyecto que se nos había vendido, nada tiene que ver con la Unión Europea edificada bajo potulados como los que predica Peter Sutherland. El responsable de inmigración de la ONU prefiere desoír las voces que claman por otra UE, las mismas que respaldan con sus votos al Frente Nacional, a Alternativa por Alemania o las que han destapado el fraude electoral en Austria. Sutherland, como le dijo Obama a Merkel, está en el considerado ‘lado bueno de la historia’. ¿Por qué? Básicamente por su discurso contrario a las raíces europeas.

El representante de la ONU ha declarado que los países europeos deberían abrir sus fronteras a todos los que lo soliciten, incluidos los inmigrantes económicos. Si el viejo continente ya sufre una de las mayores crisis migratorias de la historia, el agregado de Ban Ki-moon opta por recrudecerla. Sutherland ha dicho que rechazar a alguien que quiera vivir en Europa va contra los valores europeos de dignidad e igualdad del hombre. Los inmigrantes económicos, ha dicho, son 'supervivientes' y representan el futuro de Europa.

En una ponencia sobre inmigración en Berlín, el representante del secretario general de la ONU para inmigración ha explicado que los líderes europeos deben desterrar los populismos que, ha dicho, van en contra de los valores comunitarios. Sostiene que la UE debe encontrar una solución al problema del 'populismo xenófobo' y ha llamado a la apertura de fronteras.

Para el señor Sutherland, como para la progresía patria y comunitaria, la defensa de las fronteras y la petición de controles y seguridad en la acogida de demandantes de asilo es xenofobia. Es más, el que discrepe de la opinión instaurada por la socialdemocracia tan reivindicada últimamente por Iglesias es un racista.

El excomisario europeo, además, ha afirmado que la UE no es el verdadero culpable de la crisis migratoria, señala directamente a los Estados miembro y a sus gobiernos. Ha criticado a los ejecutivos nacionales porque, entiende, ''están jugando la carta del nacionalismo, alimentando el populismo de esos que no creen en los valores fundamentales que tenemos''. ¿Qué valores? ¿Los que quiere recuperar Polonia y el grupo de Visegrado? Pero estos chocan de frente con los de Sutherland, un viejo conocido de la política europea que fue presidente de Goldman Sachs. Sí, la misma compañía que ahora ha dado cobijo a Durao Barroso, otro de los predicadores de los valores europeos. De UE a ONU y tiro por que me toca.

Queda patente que ni el gobierno polaco, ni el húngaro, ni el checo, ni el eslovaco defienden los mismos principios que los ‘Goldman’. El mulsticulturalismo ha fracaso y buena prueba de ello son los discursos de algunos líderes de la UE; Angela Merkel admitiendo que entre los refugiados se cuelan terroristas –meses después de protagonizar el célebre selfie-, Hollande manifestando que los atentados islamistas han llegado para quedarse, o Manuel Valls asegurando que va a haber más ataques.

¿Qué propone el representante de la ONU? El ‘welcome everybody’. Sutherland no quiere ceñir la apertura de fronteras a refugiados, apuesta por invitar a todo el que lo desee. Ha argumentado que los líderes europeos deben dejar de "marear la perdiz": ''no estamos sólo hablando de refugiados, nos referimos también a los inmigrantes económicos, muchos de los cuales pueden ser el futuro''.

En respuesta a una pregunta de un periodista en la ponencia de Berlín, Sutherland ha dicho que es responsabilidad de los medios el contrarrestar el populismo ‘’informando de los hechos [ ] sobre la migración de una manera positiva’’. Tal y como se ha venido haciendo hasta ahora; ocultando las agresiones sexuales masivas en festivales de música en Alemania, obviando el incremento de violaciones a menores en países como Suecia, evitando informar sobre el status de refugiado de los terroristas que atacan París... ¿No están los medios realizando la tarea que sugiere el excomisario comunitario? "La prensa [ es ] el mayor fracaso en este debate. Lejos de disminuir el populismo, que está creando la xenofobia, muchas organizaciones están haciendo lo contrario’’, ha rematado.
La tesis multiculturalista

El multiculturalismo parece haberse convertido en el solucionador oficial de conflicto, en el elixir último para la recuperación, en la panacea. Sutherland sostiene que Europa debe continuar por esta senda ideológica, incluso contraviniendo la opinión de los ciudadanos: ''los países europeos deben convertirse en multiculturales, por difícil que puede ser para explicar esto a los ciudadanos de esos Estados''.

¿Y qué ocurriría si el pueblo no cede? Según el representante de la ONU la UE ''debería socavar la homogeneidad de sus Estados miembro''. El expresidente de Goldman Sachs ha señalado a EEUU, Australia y Nueva Zelanda como países en los que las personas de ascendencia europea pronto serán una minoría, como un ejemplo exitoso de la tesis multiculturalista.
El populismo de izquierdas, un ejemplo

Si bien Sutherland desecha cualquier apoyo a lo que denomina ‘populismo xenófobo’, cuando este es de izquierdas sí le parece atractivo. En una intervención en España hace unas semanas elogíó a los alcaldes de Atenas, George Kaminis, Barcelona, Ada Colau, y Madrid, Manuela Carmena, y aplaudió su política para con los refugiados. "Es importante que la batuta de la integración la lleven las ciudades", explicó. Sutherland, por otro lado, descartó la creación de centros temporales para acoger a los demandantes de asilo. Considera que esos lugares son los puntos principales en los que pueden radicalizarse.

"No hay evidencia de que los que han atentado en Europa recientemente sean refugiados. Es una excusa que no admito", sentenció. Y se queda tan ancho. Está claro que Sutherland entre reunión y reunión no ha tenido tiempo de leer la prensa. Ya no Gaceta.es, donde se ha informado sobre esta cuestión en repetidas ocasiones, sino las principales cabeceras europeas. Si bien en el momento de esta intervención no se conocía que un refugiado afgano se había liado a hachazos en Alemania, o que uno de los terroristas del último atentado en Estambul era solicitante de asilo, ya se había publicado que los islamistas radicales que atacaron París habían campado a sus anchas a lo largo de la ruta europea de refugiados. Pero bueno, en el relato de Sutherland esto no supone más que una anécdota de la que no se debería informar. En caso contrario, automáticamente uno se convierte en xenófobo.

Gaceta.es