Obispo asirio dice que los occidentales están poseídos por la ambición diabólica

Lunes, 30 Mayo, 2016 - 18:15

Arzobispo Nicodemo, Sharaf Daoud, el Obispo siríaco-ortodoxo de Mosul, visitó Francia y Bélgica del 19 al 24 de mayo. La visita fue organizada por SOS Chrétiens d'Orient. El Arzobispo dio una serie de conferencias sobre la situación de los asirios (también conocido como caldeos y siriacos) en Irak.

Él y su congregación se vieron obligados a exiliarse a la región norte de Irak desde que atacó el ISIS y se tomó Mosul en 2014. El arzobispo está particularmente decepcionado por una comunidad internacional que continúa ignorando la difícil situación de las minorías de Irak.

“Famille Chretienne” publicó la siguiente entrevista con el obispo, llevado a caba por Hugues Lefevre.

¿Cuál es la situación actual de la comunidad siria ortodoxa expulsada de Mosul en agosto de 2014?

Cuando ISIS llegó a Mosul, toda nuestra comunidad huyó al Kurdistán iraquí. Es a partir de ahí que algunos han comenzado a migrar a Turquía, Líbano y Jordania. Hoy en día, hay cerca de 6.500 familias desplazadas siríaco-ortodoxos en el Kurdistán iraquí. Están principalmente en Erbil y Dohuk y también en Kirkuk. La mitad de estas familias viven en apartamentos compartidos donde una familia vive en una sola habitación. Alrededor de 1.000 familias viven en caravanas. El resto alquila apartamentos por su propia cuenta. Incluso si la seguridad está garantizada en el Kurdistán iraquí, la vida es difícil, porque no hay empleo y el precio del alquiler es alto.

¿Ha mejorado su situación desde su llegada a Erbil?

La realidad no ha cambiado y suplicamos a Dios para que nuestra situación mejore. Estamos cansados de las promesas de muchas personas que nos dicen que ISIS será erradicado rápidamente. Pronto se cumplirán dos años desde que tomaron Mosul.

¿Permanecer en el Kurdistán iraquí es una posibilidad que considere?

El kurdistán es también nuestra tierra. Nosotros [asirios], como población indígena cristiana, somos el verdadero pueblo de Irak. No hay ningún problema en permanecer en el Kurdistán. Pero quedarse a vivir en la situación actual no es aceptable. Las familias no pueden soportar la vida en caravanas o en un apartamento de una sola habitación. Necesitamos dinero para ayudar a pagar el alquiler. También pedimos apoyo para construir escuelas y proporcionar asistencia médica.

¿Espera el día para regresar a Mosul?

En la situación actual, un retorno a Mosul es obviamente imposible. Necesitamos la garantía, la garantía de una seguridad sólida y duradera. Porque ya hemos perdido todo y no queremos perder más. Como cristianos, no tenemos los medios y armas para luchar como las demás. Somos una minoría y como minorías tenemos que confiar y depender de las leyes del país en el que vivimos. Pero hoy en día, las leyes no garantizan todo.

¿Cuál es su opinión sobre la política de Occidente en Oriente Medio?

Uno siente en algunos occidentales una codicia diabólica. En política internacional, siempre han hecho todo lo posible para servir a sus propios intereses. Por ejemplo, Europa y los EE.UU. continuamente enfatizan sus nuevas tecnologías, incluidas las cualidades de sus satélites. Incluso dicen que pueden leer la etiqueta de un suéter desde el espacio. Y ¿cómo podemos creer que no han observado el aumento de ISIS y el ataque a Mosul? ¿Quién puede creer que ISIS surgió por sí mismo, como una sorpresa? Los occidentales siempre tratan de tomar ventaja de la situación. Aquí, es el petróleo quien gobierna.

Por otro lado, las élites iraquíes no están libres de culpa. Hay una ceguera real, una cierta estupidez de nuestras élites orientales en las decisiones que toman y la forma de llevarse bien. Así que cuando la codicia occidental junta con la locura oriental, los primeros que sufren son siempre las minorías.

¿Esta tragedia que afecta a los cristianos iraquíes fortalece los lazos entre las Iglesias ortodoxa y católica?

Esta tragedia nos hizo caminar hacia la unidad. Al llegar a Mosul, las fuerzas del ISIS persiguieron a los cristianos indiscriminadamente. ¿Por qué deberíamos hacer diferencias? En Erbil, estoy constantemente en contacto con el obispo Petros Moshe, arzobispo siríaco-católico de Mosul y el obispo Bashar Warda, arzobispo caldeo de Erbil. Trabajamos juntos en todas las materias. Veo que los fieles están muy satisfechos con este tipo de unidad. En 1984, el Papa Juan Pablo II y el patriarca ortodoxo siríaco-Zakka Iwas 1 se reunieron y firmaron un acuerdo en el que declararon que no había ninguna diferencia fundamental entre las dos Iglesias, sino tradiciones específicas y prácticas. Esta declaración permite a nuestros fieles compartir y orar unos por otros. ISIS tomó todo de nosotros, pero no alcanzó a tomar nuestra fe. Hoy en Irak, estamos trabajando como una sola Iglesia cristiana.

Fuente: Agencia Internacional de Noticias asiria