Occidente

Claves identitarias en la crisis de Bielorrusia

07.09.2020

Lukashenko quiso ser considerado el padre (Batka) de la nación bielorrusa moderna tras el colapso de la URSS. Aprovechando el caos económico y político de los primeros años de transición, y ante un primer gobierno nacionalista cercano a sus vecinos lituanos y polacos, consiguió amplio apoyo popular para reconducir al país hacia un camino totalmente diferente: eliminación de los símbolos de la inmediata independencia (que había retomado la bandera de laRepública popular de 1918, con los colores rojo y blanco y el escudo de armas de Pahonia, ligada a la heráldica de la Confederación Polaco-Lituana), recuperación o actualización de parte del legado soviético (desde la nueva enseña nacional a viejos monumentos o al mismo nombre de la KGB), amplia defensa del aparato industrial local (donde Lukashenko había destacado como eficaz gestor agrícola de un Koljoz), sanción de la cooficialidad del idioma ruso en el país (siendo  rusófono él mismo Lukashenko), y reeestablecimiento de relaciones privilegiadas con su “gran hermano” del Kremlin,

 

Putin no cayó en el truco de Grodno de Lukashenko

02.09.2020

La afirmación totalmente especulativa de Lukashenko la semana pasada sobre la supuesta intención de Polonia de anexar la región de Grodno en Bielorrusia no fue más que un intento de engañar a Putin para que "hiciera una Crimea" forzándolo a cumplir con las obligaciones de defensa mutua de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva de Rusia con su socio del "Estado de la Unión" ante esta hipotética amenaza extranjera, que era una artimaña en la que el líder ruso era demasiado sabio para caer.

 

Es poco realista especular que el Kremlin quisiera asesinar a Navalny

25.08.2020

La rápida aparición de una misteriosa enfermedad que casi mata al crítico al Kremlin, Alexei Navalny, la semana pasada y que, en última instancia, provocó su traslado de emergencia a Alemania para recibir tratamiento mientras se encontraba en un coma inducido médicamente, provocó de inmediato la especulación generalizada por los medios de comunicación occidentales de que las autoridades habían intentado envenenarlo, pero no es realista imaginar tal escenario ya que existen varias razones de peso por las que el gobierno nunca querría hacerle daño, así como algunos argumentos relevantes de por qué Occidente quiere que su público objetivo en todo el mundo piense lo contrario.

La geopolítica de la crisis de Bielorrusia: Anti-rusa, neutral con China, pro-polaca

21.08.2020

La crisis de Bielorrusia es una guerra híbrida de los Estados Unidos contra los intereses rusos en apoyo de los intereses regionales respaldados por los Estados Unidos en Polonia relacionados con la "Iniciativa de los tres mares", que no perjudicará los intereses de China ni siquiera en el peor de los casos, pese a los planes de Beijing de que el Puente Terrestre Euroasiático atraviese la ex República Soviética, que se ha visto afectada por la Revolución de color, ya que la República Popular ya ha sido pionera en varios corredores complementarios Este-Oeste en los que podría confiar.

Críticas constructivas a la estrategia rusa, y en particular a la de Bielorrusia

19.08.2020

Como todos los países, Rusia es imperfecta y sus estrategias siempre pueden mejorarse, especialmente en lo que respecta a la actual Guerra Híbrida contra Bielorrusia, que sorprendentemente parece haber tomado desprevenido al Kremlin y lo ha obligado a adaptarse abruptamente a giros cada vez más frecuentes que no pudo anticipar.

 

Relaciones ruso-bielorrusas: ¿Vuelta a ser hermanos?

17.08.2020

Varios acontecimientos recientes en las relaciones entre Rusia y Bielorrusia –en particular, el regreso desde Bielorrusia de 32 presuntos mercenarios Wagner a Rusia, la salida a Rusia del líder de la oposición bielorrusa Tsepkalo, y las dos llamadas telefónicas entre los presidentes Putin y Lukashenko– insinúan que los lazos bilaterales podrían volver pronto a su antiguo nivel fraternal, aunque el hecho es que Minsk simplemente no tiene otra opción realista que volver a comprometerse a Moscú (aunque en los términos de este último) después del dramático fracaso del acto de "equilibrio" del primero y por lo tanto está destinado a ser el "hermano menor" de Rusia en lugar de su "hermano igual".

 

Lukashenko no tiene a nadie a quien culpar sino a sí mismo por los disturbios de revolución de color en Bielorrusia

17.08.2020

Era totalmente previsible que los disturbios de Revolución de Color que el propio Lukashenko había provocado al culpar parcialmente a Rusia de este intento de cambio de régimen, lo cual hizo en un intento equivocado de cooptar este movimiento y utilizarlo como pretexto postelectoral para acelerar su pivotaje pro-occidental, acabaría finalmente fracasando después de que los verdaderos patrocinadores occidentales de los disturbios pensaran que podían intensificar su presión sobre él para exprimir más concesiones del geopolíticamente confuso líder bielorruso.