filosofía

El neoeurasianismo de Alexander Dugin y el proyecto de la Unión Eurasiática: Una crítica a los estudios académicos para llevar acabo un nuevo entendimiento y una reorientación del tema

12.01.2021

Un análisis exhaustivo del proyecto de la Unión Euroasiática y la teoría política que se encuentra subyacente a ese tema requiere del hecho de que se preste mucha atención a la enorme cantidad de escritos y a la actividad académica realizada por el muy conocido neoeurasianista Alexander Dugin, algo que no se ha hecho hasta ahora. Cuando se revisa la literatura acerca de Dugin y la Unión Euroasiática, se puede encontrar muchas veces que esta misma no hace una revisión importante de las mismas fuentes primarias. Basta simplemente comparar algunos de los trabajos más recientes de Dugin, que son desatendidos por esta misma literatura, junto con sus conferencias en la Universidad Estatal de Moscú y el consenso general sobre sus ideas, para darnos cuenta de ese problema. Existe una brecha entre ambos: lo que significa que los estudios acerca de Dugin necesitan ponerse al día con respecto a los estudios hechos por el mismo Dugin.

 

La deconstrucción heideggeriana de la tecnología

31.12.2020

El consumo y el uso de los medios de comunicación contemporáneos ha llevado al establecimiento de una relación de dependencia entre la humanidad y la tecnología. Básicamente, es la esencia ontológica de la información, o la de esos mensajes mediatizados, la que está anticipando los problemas inherentes de esta relación entre la humanidad y la tecnología. Fue Martin Heidegger, célebre filósofo alemán, quién en su famoso ensayo, La pregunta por la tecnología (1954), señaló los problemas inherentes a esta relación entre la humanidad con respecto a la esencia y la naturaleza de la tecnología. El tema principal de su ensayo era la subordinación de la humanidad a la tecnología. Según Martin Heidegger, la humanidad ha sido sometida por la tecnología y se ha convertido en un simple consumidor pasivo de las ideologías y productos mediatizados por quienes crean la tecnología y los medios de comunicación. Sin embargo, el mensaje y el medio por el cual viajan los mensajes, al igual que el creador y la creación, son los que instituyen la compleja relación existente entre la humanidad y la tecnología. 

 

Lavra: La defensa de Boyakov frente a los liberales

23.12.2020

Hoy día el teatro se está convirtiendo en un escenario de guerra por las mentes, los corazones y las almas de las personas. Lo que vemos en los escenarios de teatro, fuera de algunas de las obras clásicas, es un enfrentamiento bastante polarizando entre dos corrientes diferentes: la lucha entre la fragmentación posmoderna que es desafío por los conservadores. La obra de Eduard Boyakov y Sergei Glazkov, “Lavra” (1), es precisamente parte de este desafío, especialmente cuando en vez de representar hipsters urbanos que han perdido por completo el sentido de la vida o una serie de pasiones vulgares, ellos hacen aparecer en el escenario a monjes severos y a médicos ascéticos que afirman la victoria de la vida sobre la muerte.

 

Cioran: Apología de la barbarie

16.12.2020

Ahora que están disponibles en francés los textos de carácter político que escribió Cioran entre 1932 y 1941, el público francófono por fin descubre un Cioran comprometido y apasionado. ¿Existe un antes y un después de 1941, el de un Cioran transformado hasta el punto de romper por completo con su pensamiento de los años treinta? Nada de eso.

 

Oswald Spengler: una introducción

07.12.2020

En 1925, André Fauconnet pudo escribir: "Desde el final de la guerra mundial, ninguna obra filosófica ha tenido, en Europa central, una resonancia comparable a la de Spengler" (1). El punto apenas se exagera. La publicación del primer volumen de La decadencia de Occidente en abril de 1918, unos meses antes del final de la Primera Guerra Mundial, fue como un trueno (2). La respuesta en Alemania, en particular, fue fenomenal, como lo demuestra la cantidad de libros y folletos publicados a su vez para responder, comentar, elogiar o criticarlo. Una de las razones de este éxito, como señaló Ernst Cassirer, fue sin duda el título del libro, que había sido inspirado en Spengler por una obra de Otto Seeck publicada a finales del siglo XIX (3).