Religión

VESTIGIOS RÚNICOS EN AMÉRICA

09.06.2021

La leyenda de El Dorado difundida por los Andes colombianos durante la época de la conquista española. Nos remite al símbolo de una ciudad maravillosa donde las calles se hallaban pavimentadas en oro ya que en dicho lugar ese metal era ilimitado y no tenía valor comercial ni utilitario sino sagrado y espiritual. Los conquistadores españoles buscaron con desesperado empeño esa legendaria ciudad atraídos solamente por el provecho económico que les podría acarrear su hallazgo. Muchos murieron en ese infructuoso intento, ya que debieron internarse en medio de la selva en condiciones inhóspitas y desconocidas para ellos. La leyenda comenzó en 1530 cuando el español Gonzalo Jiménez de Quesada conquistó el territorio de los Andes colombianos y a sus habitantes los muiscas, cuyas historias y rituales fueron relatados a los hombres del también conquistador Sebastián de Belalcázar quienes llevaron la leyenda a Quito del "hombre dorado" y el "Imperio del rey dorado".

La eterna epifanía del pueblo ruso

24.01.2021

La Fiesta del Bautismo es llamada en la tradición ortodoxa como Epifanía o simplemente Aparición, que viene del griego Επιφάνια. Los católicos asocian el término Aparición, Επιφάνια, con el culto a los Reyes Magos. Ambos acontecimientos de la historia sagrada, tanto la Natividad de Cristo como la adoración de los Reyes Magos, y el Bautismo de nuestro Señor Jesucristo en el Jordán, pueden ser llamados la "Aparición" o la "Epifanía", es decir, Επιφάνια o Θεοφάνια. 

 

La natividad rusa

Мистра, церковь Богородицы Пантанассы, ок. 1428 г.
Мистра, церковь Богородицы Пантанассы, ок. 1428 г.
17.01.2021

“El día en que la Virgen da a luz al Verbo y es cuando la tierra da la bienvenida a lo Sagrado. Los ángeles y los pastores lo alaban. Los Magos persas siguen a la estrella. Por nuestro bien ha nacido un niño-Dios muy pequeño”

 

Entendiendo la doctrina de ibn Arabi

21.11.2020

Diálogo entre Ramadan Lugul y Geidar Dzhemal a través de su hermano Abdullah ibn Adam. Abdullah ibn Adam envió una carta de Ramadan Lugul a Geidar Dzhemal. En esta carta, Ramazan Lugul expuso improvisadamente su comprensión de la doctrina de Ibn Arabi "wahdat al wujud - la unidad y unicidad del ser".