Sociedad

La (re-) escritura del mito: una entrevista a Boris Nad

21.04.2021

Existe un dicho muy famoso que normalmente se le atribuye a los libros cuyo autor es desconocido (por una y otra razón): "Un libro es como un portal mágico a otra dimensión". Por supuesto, este dicho suele ser interpretado como un ejercicio donde la imaginación sensorial imita la ficción profana... Pero existen algunos libros que no encajan en las categorías modernas de "ficción" o "no ficción" y que tampoco son simples portales que nos llevan a otra dimensión: estos libros nos sumergen en mundos completos, mundos que reflejan la fragilidad mismo del lector; ellos también demuestran lo relativo e incluso lo ilusorio que es eso que llamamos la “no realidad” en la que vivimos.

La época y la edad (la dimensión del tiempo como Katechon)

22.03.2021

¿Puede el poder imperial reducirse a la dimensión del katechon sin perder la voluntad que existe en su época? ¿Es posible relativizar e incluir el poder imperial en el ámbito de obediencia al César (pronto volveremos a analizar la importancia de este dicho) sin agotar por completo su energía? Y, finalmente, si respondemos afirmativamente a estas dos preguntas, ¿es acaso posible establecer un vínculo sustancial entre la dimensión política y la escatológica? Estas preguntas suponen que tenemos la paciencia de esperar, porque si supiéramos que el Día del Señor es ahora, no tendría sentido obedecer a ningún poder mundano.

Los Hiperbóreos

13.03.2021

En algún lugar, en medio de la oscuridad del Norte, escondido entre ciertos países y pueblos, se encuentra Hiperbórea, la segunda patria invisible. Todos se han esforzado por encontrarla, no sólo los viajeros y los exploradores polares, sino también incluso varias naciones. Allí donde se agotan todas las posibilidades es donde por fin podemos volver al origen, es decir, al principio.

Urga. La tierra de Ungern

04.03.2021

En la estepa montañosa de Mongolia, el viento sopla sin control de un lado al otro, dejando que sobre la superficie del suelo solamente crezca la hierba. El silbido y el aullido de los elementos provocan un horror al mismo tiempo arcaico y místico. Y en medio del aullido del viento podemos escuchar el relinchar a un caballo que rompe la monotonía de este brusco y salvaje paisaje.

El subsuelo de terciopelo. Una entrevista a Igor Dudinsky sobre la vida bohemia de la época soviética

04.03.2021

El entorno en el que nacieron y existieron tanto el arte no oficial como los movimientos disidentes de la segunda mitad del siglo XX ruso no surgió de la nada. Estos ambientes nacieron en medio de fiestas amistosas, o en las reuniones que se hacían en los talleres de los artistas al igual que en círculos donde se practicaba la filosofía y la poesía espontanea. Los lugares donde existían estos salones podían ser identificados en las calles de Moscú durante la época del deshielo de Jruschov: se trataba de una red de apartamentos, cuarteles y sótanos donde la bohemia soviética y la intelectualidad se reunían, comunicaban, enamoraban y discutían entre sí. El escritor y periodista Igor Dudinsky nos cuenta cómo era la vida cotidiana en medio de esta clandestinidad soviética:

 

Reseña del libro Poder y Fe. Ensayos de teología política, de Alain de Benoist

26.02.2021

Este libro del filósofo Alain de Benoist es a la vez una obra ctónica y uránica, siendo este escritor, en los últimos tiempos, uno de los más prolíficos en publicaciones de toda clase. El título en mayúscula de este libro trata, en primer lugar, del poder y de la fe, por lo cual aborda tanto la política – en sus dos aspectos, estrechamente complementarios, que son la auctoritas y la potestas – como la teología, entendidos en su forma más amplia. Este libro es valioso sobre todo por su contenido que es bastante denso e inspirador al igual que instructivo, poseyendo una dimensión enciclopédica que lo hace una suma completo e inteligente sobre un tema que es inagotable y a veces complejo. Los ocho extensos textos que lo componen, bastante ricos en glosas y notas a pie de página, pueden ser agrupados como dos subconjuntos: uno que está relacionado con la teología política tal como la entendió el jurista Carl Schmitt y otro relacionado, generalmente, con la historia de las religiones.

 

La descarga de la agresividad y las protestas sociales

25.02.2021

El científico austriaco y premio Nobel, Konrad Lorenz, conocido por ser el fundador de la etología, estudió mucho el comportamiento animal y señaló que "es un error el creer en una doctrina según la cual el comportamiento de los animales y los humanos es únicamente producto de la educación y, a pesar de que existan algunos elementos innatos en ese comportamiento, no importan ya que ellos pueden ser cambiados por medio del aprendizaje. El origen de estas ideas se encuentra en la extrapolación de los principios democráticos a todas las realidades biológicas. Los principios democráticos son incompatibles con las ideas de que las personas no son desde el nacimiento completamente iguales entre sí y que no todos tienen las mismas oportunidades de convertirse en ciudadanos ideales”. Después de afirmar estas ideas, Konrad Lorenz plantea la tesis de que el comportamiento, incluidos los instintos agresivos, pueden ser en realidad una manifestación específica de la actividad misma de la vida, siendo la política parte de nuestra naturaleza (después de todo, Aristóteles afirmaba que el hombre es antes que nada un animal político). Eso quiere decir que si Konrad Lorenz tiene razón, entonces las estructuras sociales también manifiestan elementos de agresividad espontánea que se expresan por medio de los conflictos armados.

 

¿La mujer o ya no?

19.02.2021

Donna Haraway argumenta que hasta que no seamos capaces de superar el género, las mujeres seguirán sufriendo victimas del abuso y la explotación. Por lo tanto, para que la mujer sea libre no basta con otorgarle derechos que sean iguales a los que se le otargan a los hombres. Según Haraway el sexo es en sí una forma de desigualdad: tal problema sería resuelto si el sexo fuera abolido, junto con la humanidad misma, y nos transformáramos en máquinas asexuadas.